AGUSTÍN MARTÍNEZ
17 de mayo de 2016 / 08:06 a.m.

Guadalupe.- Además de la indignación entre la comunidad, el asesinato de la joven Ana Jazmín mantiene a sus familiares con un sentimiento de coraje e impotencia, aunado a la tristeza que les ha causado esta irreparable pérdida.

No se explican cómo una persona inocente, que a diario se esforzaba, fue ultimada en forma artera durante un asalto a plena luz del día.

La familia espera que la Policía encuentre a los asesinos y les aplique todo el rigor de la ley, pues el caso no puede ni debe quedar impune.

Ana Jazmín Rodríguez López tenía 20 años y habitaba en la colonia Colinas de la Morena, en Juárez.

Acababa determinar sus estudios en Administración y trabajaba en una conocida empresa.

Cada fin de semana visitaba a su abuelo materno en el fraccionamiento Marte, de Guadalupe, donde habita la mayoría de sus familiares.

Mientras contiene el llanto, la mujer dice esperar el castigo para quienes cometieron este cobarde crimen.

Ana Jazmín fue asesinada la tarde del domingo en la avenida Insurgentes, casi con Calle 8, a 200 metros de la vivienda de su abuelo, en el fraccionamiento Marte.

Ella, su hermana y un sobrino de seis años regresaban de la casa de otro familiar, cuando fueron sorprendidos por dos sujetos que viajaban en un taxi.

El copiloto forcejeó con Anita para despojarla de su bolso, en el que llevaba dos celulares, dinero y documentos.

El desconocido sacó una navaja y le causó dos heridas a su víctima, quien quedó sin vida en la vía pública.