Agustín Martínez
9 de mayo de 2014 / 11:24 a.m.

Monterrey.- Cuando presuntamente jugaba carreras con un amigo, un joven perdió el control de su vehículo y se estrelló contra un poste de concreto, el cual derribó junto con los cables de electricidad.

Momentos después de esos hechos una camioneta volcó en el mismo sitio, al enredarse sus llantas con los cables que estaban sobre el suelo.

Estos hechos, que a pesar de lo aparatoso no dejaron lesionados, ocurrieron como a las 00:30 horas del viernes sobre la avenida Eugenio Garza Sada a la altura de la calle San Francisco, en la colonia Bosques de Satélite, en el sur de Monterrey.

Como aparente responsable de los accidentes fue señalado el automovilista Andrés Alejandro Portilla Gómez, de 19 años de edad y quien tiene su domicilio en la colonia Lagos del Bosque.

Él iba al volante de un Volkswagen Jetta color blanco, modelo 2008, con placas de Nuevo León y en el que se desplazaba por Garza Sada hacia el sur.

Según varias personas, Portilla Gómez supuestamente jugaba carreras con un amigo cuyo vehículo no fue descrito.

En un tramo recto y bajo condiciones de pavimento normales, el Jetta se proyectó sin control y a gran velocidad contra el poste de concreto de la Comisión Federal de Electrocidad, que estaba en la división hacia los carriles laterales.

La pesada estructura quedó completamente dañada y los cables de energía y servicio telefónico quedaron en el suelo.

Oficiales de la Policía local asignados a aquella zona llegaron al lugar y acordonaron los carriles principales.

Cuando dialogaban con el conductor, unos cinco minutos después del percance una camioneta X Trail color gris se enredó en el cableado que quedó sobre los carriles laterales.

Debido, una vez más, a la velocidad inmoderada, la unidad de pasajeros perdió la posición normal y quedó volcada en dicha circulación.

La persona que iba al volante de la camioneta se identificó como Oscar Sifuentes Dávila, de 33 años y quien habita en la colonia Fontanares.

Socorristas de la Cruz Roja se dirigieron a ese punto y dialogaron con los conductores involucrados, pero ninguno de ellos aceptó que lo llevaran a un hospital, argumentando que sólo presentaban golpes leves.

Durante las manobras respectivas, el personal de Tránsito y Vialidad de Monterrey dispuso que la circulación vehicular hacia el sur fuera cerrada y desviada hacia las calles de la colonia.

Momentos después se habilitó uno de los carriles y los vehículos pudieron continuar la trayectoria.