AGUSTÍN MARTÍNEZ
23 de julio de 2015 / 09:18 p.m.

Monterrey.- Por escasos centímetros el conductor de una camioneta logró salir con vida, luego de que una grúa de grandes dimensiones derribara cables telefónicos y dos postes, uno de los cuales se incrustó en el parabrisas.

El accidente ocurrió alrededor de las 13:00 horas del jueves en la avenida Exposición y del Aguaje, en la colonia La Hacienda, municipio de Guadalupe.

“Sí, veníamos circulando hacia Contry, y la grúa tumbó el cable, y de repente pues nos cayó el poste adentro de la camioneta. Gracias a Dios estamos bien, pero quedamos a nada… estuvo fuerte el golpe”, expresó el conductor afectado, Ramiro Montemayor Elías, de 41 años de edad.

Pese a lo aparatoso de estos hechos, en el lugar no hubo personas lesionadas, aunque el servicio telefónico se suspendió durante varias horas en un amplio sector de Guadalupe.

El supuesto responsable de los hechos se identificó verbalmente como Noel Esteban Bartolo, de 59 años y quien habita en San Nicolás.

Él operaba una grúa de 140 toneladas de capacidad, propiedad de la empresa denominada “García”. Se desempeñaba en las obras aledañas a la construcción del nuevo estadio de futbol.

“Queremos dar vuelta para ir al otro extremo del estadio, de aquel lado, y se atoro el cable. Ahí se ve atorada la punta de la pluma con los cables. Los cables estaban muy bajitos, sí. Ya había hecho maniobras aquí y ya había pasado por aquí”, afirmó el operador.

Uno de los ocupantes de la camioneta minivan tipo Town Contry comentó que fueron afortunados, pues la pesada estructura de madera no alcanzó a impactarlos a ellos.

Él se quejó de las condiciones en las que algunos operadores de vehículos pesados se desplazan por la ciudad.

“En lo que respecta al conductor, no trae identificaciones de ningún tipo, como la de elector; ni siquiera la de manejo, o la de chofer, y pues vemos como día con día se suscitan este tipo de eventos”, comentó Evelio García.

Del percance tomaron conocimiento oficiales de la Dirección de Tránsito Municipal.

Trascendió que la compañía de seguros de la grúa no intervino, pues ese tipo de siniestros no está contemplado en la póliza.

En el transcurso de la tarde, una cuadrilla de la compañía telefónica se hizo cargo de recoger los cables y postes derribados, con el fin de que el servicio quedara restablecido lo antes posible.