REDACCIÓN
19 de enero de 2016 / 11:19 a.m.

Monterrey.- Dos supuestos integrantes de un grupo criminal y una mujer que en abril del 2013 ejecutaron a una menor y lesionaron a una de sus amigas, fueron sentenciados a 25 años de prisión.

Mauricio Misael Torres Fuentes, "El Misa", de ahora 20 años; Claudio de Jesús Ojeda Espinoza, "El pollo", y Lizeth Garza González, ambos de 25, recibieron sentencia por parte del juez segundo penal y de preparación de juicios de Monterrey.

Dicho juzgador los consideró responsables por el homicidio calificado de Itsama Anarynsia Obregón Hernández, alias "La chama", de 17 años, a quien Torres Fuentes le propinó dos disparos en la cabeza porque aparentemente le había dado la orden a uno de sus primos de que lo ejecutaran.

La muerte violenta de "La chama" ocurrió la madrugada del 15 de abril de ese año en la calle Tucumán y José Irigoyen en el sector Provileón de la colonia San Bernabé, a espaldas de los talleres del metro.

En el ataque quedó lesionada Sarahí Guadalupe Moreno Cerda, apodada "La chucky", de 20 años, quien tras sobrevivir al balazo que recibió en la cabeza delató a sus agresores.

De acuerdo al expediente que concluyó el juzgador, alrededor de la media noche del 15 de abril, "La chama" y su amiga caminaban por calles de la colonia Fomerrey 109 cuando fueron interceptadas por los tripulantes de una camioneta Chevrolet, entre los que se encontraba Mauricio Misael, sus coacusados y dos menores de edad, uno de los cuales conducía la unidad.

Al verlas, "El misa" ordenó detener la marcha y después de saludarlas, obligó a las jovencitas a abordar la camioneta, en la que los menores se las llevaron a San Bernabé, mientras él y Claudio iban a su domicilio por el arma que utilizó en los hechos.

En sus declaraciones, la sobreviviente mencionó que "El Misa" le reclamaba a Itsama, a quien tenía dos meses de haber conocido, cuando ocurrieron los hechos, que lo había mandado matar por ser integrante de un grupo crimina rival.

Agregó que después de asesinar a "la chama", Mauricio Misael le propinó un disparo en la cabeza, por lo que se hizo la muerta y no se movió hasta que observó que llegaron unidades de policía y auxilio al lugar.