4 de enero de 2015 / 02:48 p.m.

Monterrey.- Rebeca Ontiveros Zamora, esposa de Homero Leal, el mecánico que fue asesinado por el novio de su hija en complicidad con ésta, en el municipio de Cadereyta, no sabe cómo recobrar su vida ni la de su familia ante tan devastador golpe, pero sabe que de la mano de sus hijas y con la fortaleza de su marido, podrá hacerlo.

A su hija Sarahí, quien entregó las llaves de la casa a su novio Guillermo Ortuño para asesinar a Homero Leal, nunca dejará de amarla, pues a pesar de su actuar, dice que no dejará de ser  su madre.

Sobre la complicidad en el asesinato de su propio padre, Rebeca señala que serán las leyes quienes dictaminen la sanción para su hija.

Consternada pero rodeada de familiares y amigos, la madre de 40 años y compañera de vida de Homero por más de dos décadas, sabe que será difícil levantarse de un duro golpe. Su semblante es cabizbajo y sus ojos reflejan tristeza, incredulidad y un inmenso dolor.

Las capillas donde velan el cuerpo de Homero Leal, ubicadas en la carretera Reynosa, en el municipio de Guadalupe, lucían llenas e incluso llegó con un camión que trasladó vecinos de la colonia Jesús O. Martínez en Cadereyta. Todos buscaban dar el último adiós a Tony, como era conocido el mecánico.

La casa marcada con el 109 de la calle Albino Espinoza luce completamente sola. Si por Rebeca Ontiveros fuera, no regresaría, pues los recuerdos aflorarán. Por eso sabe que de la mano de su hija, familiares y amigos, e incluso de su difunto esposo, mejorará el panorama y podrán sobre llevar la pérdida.

Ante ello pide la paz con la que partió su esposo, pues expresa que es lo que requiere para afrontar su vida futura: paz y fortaleza.

Será durante la mañana de este domingo cuando el cuerpo de Homero Leal partirá al camposanto de Jardines de San Miguel, ubicado en el municipio de Guadalupe, donde se le rendirá el último adiós. Será el sitio donde su compañera de vida e hija mayor lo acompañarán en la que será la más triste de las despedidas.

FOTO: Especial

ISRAEL SANTACURZ