AGUSTÍN MARTÍNEZ
12 de junio de 2015 / 07:24 p.m.

Monterrey.- El joven Magdaleno Trejo Bautista había dejado atrás a su gente y a su pueblo, Xilitla, San Luis Potosí, para venir a Monterrey en busca de un mejor futuro.

En la capital de Nuevo León, como muchos de sus coterráneos, logró colocarse en una empresa constructora, donde desempeñaba el puesto de ayudante de albañil.

Parecía que todo iba bien. Pero nunca falta un imprevisto. Desafortunadamente, la tarde del jueves se registró un fatal accidente en su centro de labores, al derrumbarse una barda y un talud de más de cuatro metros de altura.

El joven de 18 años quedó atrapado, aplastado por la pesada loza de concreto, y murió en cuestión de minutos.

Uno de sus compañeros resultó con serios traumatismos y tuvo que ser hospitalizado; otro sufrió una herida en la cabeza y fue atendido por los paramédicos en el lugar de los hechos.

Esto ocurrió en la calle Alejandro de Rodas, unos 100 metros al poniente de la avenida Puerta de Hierro, en la colonia del mismo nombre, junto al sector Palencia.

La mañana del viernes el lugar permanecía acordonado y suspendido, por disposición de las autoridades municipales a través de la Dirección de Protección Civil.

No había nadie. Testigos dijeron que en la obra sólo se desempeñaban los tres mencionados albañiles y un hermano del ahora occiso, de nombre Carlos Trejo, de 30 años.

Al no contar aún con domicilio en esta ciudad, Magdaleno se quedaba a dormir a un lado del talud, protegido con algunos bloques de concreto, tablas y láminas.

Trascendió que la autoridad municipal no ha localizado al dueño del inmueble ni a los responsables de la construcción.

En el sitio se realizaban excavaciones para la cimentación de lo que se planeaba fuera un jardín de niños particular.

Mientras tanto los vecinos permanecen en la zozobra, ante el temor de un nuevo derrumbe que no sólo afecte su patrimonio, sino que ponga en riesgo la integridad física de las personas.

Por parte de las instituciones oficiales se asegura que la edificación no podrá ni deberá continuar, hasta en tanto los responsables no indemnicen a los deudos, reparen los daños a la vivienda y garanticen la seguridad en el lugar, tanto para trabajadores como vecinos.

El viernes se presentaron nuevamente dos inspectores de Protección Civil de Monterrey, pero no encontraron a nadie.

Con quien sí se entrevistaron fue con un ingeniero a cargo de una obra que construye 12 locales comerciales en la misma acera.

Se trata de otra compañía, pero ellos sí cuentan con los permisos y dictámenes correspondientes.