ISRAEL SANTACRUZ
12 de septiembre de 2015 / 08:02 a.m.

Monterrey.- Siete horas de lluvia bastaron para que la ciudad colapsara con pasos a desnivel inundados, autos atrapados, sectores sin energía eléctrica, y accidentes viales donde además de las precipitaciones el alcohol fue un detonante.

El cruce de Aarón Sáenz y el Bulevard Antonio L. Rodríguez fue uno de los primeros en reportarse como bloqueado por el agua; en ese punto cuatro vehículos se quedaron varados.

Una de la unidades era un tráiler propiedad de la empresa Sifra, que quedó atrapado y fue cubierto en su totalidad por el agua, así como otros tres autos compactos, uno tipo Matiz, otro tipo Peugeot y uno más de los cuales no se pudo precisar las características. 

A escasas cuadras del lugar , en el cruce de Díaz Ordaz y el Bulevard Antonio L. Rodríguez, una patrulla de Tránsito de Monterrey resguardaba el punto a fin de evitar el cruce de vehículos, pero el conductor de un auto ignoró todo señalamiento y accedió al punto, dejando el automóvil varado.

Una vez que salió de ahí los elementos de Tránsito confirmaron que el conductor se encontraba en completo estado de ebriedad. Sin embargo esto no fue suficiente, pues un minutos más tarde de nueva cuenta el conductor de un auto tipo Mustang evadió a la patrulla para cruzar el punto, y a pesar de observar el otro auto varado decidió cruzar, quedando también atrapado por el agua.

Lluvias 'desquician' la ciudad en 7 horas
El cruce de Aarón Sáenz y el Bulevard Antonio L. Rodríguez fue uno de los primeros en reportarse como bloqueado por el agua. | FOTO: ISRAEL SANTACRUZ

Minutos más tarde y por tercera ocasión, tras reforzar con más patrullas el paso, un auto Matiz que circulaba sobre Díaz Ordaz impactó una de las patrullas al dormitar y no percatarse de su presencia. Aunque el percance no resultó con lesionados de consideración, tanto el conductor, que también se encontraba en estado de ebriedad, así como un elemento de tránsito, fueron valorados en el lugar.

A las 01:00 horas el reporte de alerta tanto en cuerpos de emergencia como en redes sociales fue el cauce del río Santa Catarina, pues había aumentado de forma considerable como no se había visto desde hace varios meses.

En cuestión de minutos el agua proveniente de los escurrimientos de la zona de la Huasteca y la presa Rompepicos arribó hasta el cauce del río Santa Catarina, causando la sorpresa de automovilistas que circulaban durante la madrugada.

La falta de precaución al volante, el pavimento resbaladizo y una dormitada pudieron terminar en un fatal desenlace, luego de que el conductor de una pipa que circulaba por la Carretera Nacional, se impactara con el camellón que desvía dicha rúa con una salida en la comunidad de El Barro.

Roberto Uresti, quien conducía el camión propiedad de la empresa Carmex, circulaba por la Carretera Nacional de norte a sur con dirección a Tamaulipas, cuando una dormitada hizo que perdiera el control y se impactara con la división de la salida en el puente Edelmiro Cavazos, en los límites de Monterrey y Santiago. El percance no dejó lesionados, además de que el tráiler no llevaba carga, sin embargo el cruce permaneció cerrado hasta que la unidad fue removida.