AGUSTÍN MARTÍNEZ
10 de julio de 2017 / 07:55 p.m.

MONTERREY.- La Agencia Estatal de Investigaciones trata de esclarecer el origen y la procedencia de dos granadas de gas que fueron encontradas abandonadas dentro de una caja, en un terreno baldío en una zona industrial de Santa Catarina.

El hallazgo, que fue reportado por un indigente que suele pernoctar en esa área, dio lugar al despliegue de elementos ministeriales, peritos, policías municipales y oficiales del Ejército.

La movilización policiaca y militar tuvo lugar poco después de las 13:00 horas en un inmueble ubicado en la avenida Gustavo Díaz Ordaz y la calle Privada Mitras, en la colonia Los Treviño.

Los artefactos estaban dentro de una caja de madera, junto a unas viejas tapias en el inmueble ubicado entre la refaccionaria Rol-Car y los terrenos de la empresa Alen.

Hasta ese lugar se desplazaron oficiales de la Policía local, quienes pidieron la intervención de la autoridad ministerial y de los peritos en la materia.

Trascendió que personal de Protección Civil Municipal circulaba por la avenida Díaz Ordaz hacia el oriente, cuando fue interceptado por un indigente.

El desconocido indicó que había dos “bombas” dentro de una caja, al fondo del terreno donde él y otras personas carentes de hogar, suelen pasar la noche.
Tras confirmar el dicho de la persona, los elementos de auxilio notificaron a la central de radio y se le dio vista a la autoridad investigadora.

El inmueble, al que se tiene acceso por un estrecho callejón de casi 100 metros de largo, permaneció en el olvido durante muchos años, pero comenzó a ser limpiado y desmontado en días pasados.

Uno de los ayudantes fue quien observó los extraños objetos y se encargó de hacer el reporte correspondiente.

Ahora corresponde a las autoridades estatales verificar la serie y fabricación de los objetos explosivos, y también determinar el uso y la procedencia de los mismos.

Fuentes policiacas indicaron que las granadas de gas cuentan con un cilindro abastecido de una carga gaseosa, que rompe dicho cilindro y, a través de pequeños orificios, mezcla los distintos componentes y esparce el gas venenoso o “inmovilizante”.

La Policía no descarta que los objetos peligrosos hayan sido dejados en ese lugar por delincuentes que operan en aquella zona del poniente del área metropolitana.

ilp