2 de mayo de 2014 / 01:30 p.m.

San Nicolás.- Cuando Sonia Rodríguez Rodríguez le pidió el divorcio a su esposo Ezequiel Pérez Ortega la mañana de este viernes, jamás se imaginó que esto desataría su furia, sacando un arma, disparando a su mujer dejándola mal herida, pero asesinando a su hijo al intervenir, luego se dio un tiro en la cabeza.

La tragedia que sacudió al municipio de San Nicolás de los Garza, sucedió alrededor de las 07:00 horas en la calle Guelatao, entre Rio Tacachi y Pacto Trigarante, en la colonia Vicente Guerrero cuarto sector.

Ahí en ese sitio, Ezequiel, de 51 años de edad, quedó sin vida luego de propinarse el balazo, pero cerca de él quedó el cuerpo inerte de su hijo Adán Pérez Rodríguez, de 22 años.

Quien permanece delicada es Sonia, de 49 años, misma que fue llevada a la clínica seis del Seguro Social, pero luego fue llevada al Hospital Universitario al área de cuidados intensivos.

Vecinos manifestaron que escucharon la discusión acalorada de la pareja, mientras el joven intervenía en defensa de su madre.

Trascendió por parte de las autoridades, que él a últimas fechas, tenía celos porque sospechaba que su mujer lo engañaba con otro.

Debido a eso los pleitos eran constantes, por lo que la mujer ya no soportaba la situación, aunque aguantaba por los 35 años de casados que tenían.

Sin embargo, otra pelea hubo la mañana de este viernes pero la discusión llegó a mayores, ante la presencia de dos hijos más, de 15 y ocho años, respectivamente.

De pronto, Ezequiel sacó un arma de fuego,  le dio al menos cuatro balazos a su esposa quien cayó al suelo, fue donde intervino su hijo.

Pero ya fuera de sí, el hombre le dio un disparo en la cabeza a su hijo, quien murió de manera instantánea.

Al ver a los dos, Ezequiel escapar por la puerta falsa, pegándose un tiro en la cabeza, por lo que cayó muerto, mientras los dos menores escapaban.

La gente que escuchó la discusión y los balazos, de inmediato fue con los familiares de ella que viven a unas casas, y de inmediato se comunicaron con los cuerpos de auxilio.

Paramédicos de Emergencias San Nicolás al llegar al sitio se encontraron la dantesca escena de las tres personas bañadas en sangre, pero al checar a la señora Sonia, ella era la  única que tenía signos vitales.

Rápido la subieron a la ambulancia internándola en la clínica seis del  Seguro Social, donde pasó a quirófano de inmediato.

Elementos de la Policía de San Nicolás arribaron al sitio al igual que personal de la Agencia Estatal de Investigaciones, acordonando la zona.

La gente comentó que la mujer labora manejando una camioneta de transporte escolar y él era contratista.

Nunca pensaron o escucharon que don Ezequiel tuviera un arma de fuego.

La tragedia llenó de luto a varias familias, los vecinos se mostraron sorprendidos por el caso y mientras tanto, los cadáveres fueron llevados al anfiteatro del Hospital Universitario.

Iram Oviedo