21 de mayo de 2014 / 12:01 p.m.

San Nicolás.- Cuando regresaba a su casa tras comprar tacos, un profesor fue asesinado de múltiples puñaladas por al menos tres jóvenes con aspecto de pandilleros, en el municipio de San Nicolás.

La víctima quedó en el acceso de una frutería, a media cuadra de su domicilio, mientras que los agresores escaparon y no han sido identificados.

Los hechos se registraron alrededor de las 22:30 horas del martes en la avenida República Mexicana y la calle La Paloma, en la colonia Valle del Roble.

Como Antonio Ezequiel Espinosa Hernández, de 35 años de edad, fue identificada la víctima, quien tenía su domicilio en la calle La Paloma, en dicho asentamiento.

De acuerdo con los informes preliminares, Espinosa Hernández presentaba alrededor de 20 heridas punzocortantes en el abdomen, el tórax, cuello y cara.

Trascendió que los delincuentes habían sido vistos desde momentos antes en el parque, en actitud sospechosa y observando a las personas que por allí caminaban.

Al ver a su víctima se le abalanzaron presuntamente para asaltarla, cometiendo el ataque prácticamente entre todos y sin darle tiempo a Espinosa Hernández de ponerse a salvo.

Familiares de la víctima, entre ellos su esposa, llegaron a ver lo ocurrido luego de que los vecinos les avisaran.

Pese al rápido arribo de los paramédicos de Emergencias San Nicolás nada se pudo hacer, pues el infortunado presentaba múltiples heridas.

Más tarde trascendió que Antonio Ezequiel no fue despojado de sus pertenencias, pues en los bolsillos del pantalón le encontraron dos carteras con dinero en efectivo y su teléfono celular.

Dicha información causó extrañeza entre los investigadores, pues ellos suponían que se encontraban ante un homicidio originado por un asalto.

No descartan que las pesquisas puedan dar un giro en las próximas horas, aunque eso dependerá del resultado que arrojen las primeras entrevistas e inspecciones.

Por tal motivo las autoridades se dieron a la tarea de indagar en el círculo de relaciones personales del ahora fallecido, con el fin de determinar si él tenía problemas o había recibido amenazas.

El cuerpo del profesor fue trasladado al anfiteatro del Servicio Médico Forense del hospital Universitario, mientras los agentes ministeriales tratan de identificar a los pandilleros asesinos.

Agustín Martínez