AGUSTÍN MARTÍNEZ
1 de abril de 2016 / 08:29 p.m.

San Nicolás.- Luego de que presuntamente se resistiera a un asalto, el dueño de un taller de aluminio y vidrios fue asesinado a balazos en el municipio de San Nicolás.

La víctima salía de un terreno que le pertenecía, cuando fue abordada por uno de dos desconocidos que se desplazaban en un taxi, y que habían sido vistos merodeando por el sector.

Los hechos fueron reportados alrededor de las 14:00 en las calles Antiguo Camino a Apodaca y Del Mangle, en la colonia Los Mezquites.

Fuentes policiacas revelaron que el ahora occiso se llamaba Eulogio Cruz Fosca, de 62 años de edad, quien era propietario del negocio 'Aluminio y Vidrios Azteca', que se localiza en la citada colonia, en San Nicolás.

Trascendió que Cruz Fosca recibió por lo menos un disparo en la cabeza y quedó sin vida sobre la banqueta, a escasos metros de su propiedad, cuyo traspatio colinda con la casa de uno de sus hijos.

Habitantes del fraccionamiento Los Mezquites señalaron que momentos antes del ataque observaron a dos hombres en actitud sospechosa, circulando en un taxi marca Tsuru.

Un trabajador de un taller comentó que el copiloto bajó en la calle El Mangle, mientras que el conductor lo esperó a bordo de la unidad en Camino a Apodaca y La Vid.

El sujeto 'de a pie', quien vestía pantalón de mezclilla azul y playera tipo polo color verde, además de que traía una gorra oscura, abordó a la víctima cuando pretendía subir a su camioneta Nissan en color rojo.
Supuestamente intentó cometer el asalto amagándolo con una pistola, pero hubo resistencia y al parecer un leve forcejeo.

En ese momento se escuchó una detonación y don Eulogio cayó sobre la banqueta, mientras el delincuente corrió hacia donde lo esperaba el cómplice.

Habitantes de esa zona y el hijo del comerciante llegaron hasta donde estaba el cuerpo, y pidieron el auxilio de una ambulancia.

Instantes después la zona fue acordonada por elementos de la Policía Municipal, mientras el personal de la Agencia Estatal de
Investigaciones cuestionó a probables testigos, vecinos y familiares de la persona fallecida.

Los vecinos indicaron que don Eulogio era una persona tranquila y sin problemas aparentes. Con frecuencia acudía a dejar o recoger material a su terreno, además de visitar a su hijo, a su nuera y a sus nietos.