26 de noviembre de 2014 / 01:13 a.m.

Monterrey.- Atenógenes Armendariz Cerda y su esposa María de Jesús Tenorio Reta se habían citado para trabajar vendiendo flores, como lo hacían desde hace un año que se separaron, pero supuestamente, ella le confesó que tenía una nueva pareja, por lo que él se enfureció y la atacó con el cuchillo que utilizaba para trabajar

Eso fue lo que declaró Armendariz Cerda, de 57 años de edad, al comparecer ante el agente del Ministerio Público que integra la averiguación de los hechos que protagonizó en calles de la colonia Mitras Centro.

Armendariz Cerda confirmó que los celos lo hicieron victimar a la mujer con quien compartió 40 años de matrimonio.

El presunto criminal sostuvo lo anterior ante el representante social y precisó que desde hace un año comenzaron a tener problemas, principalmente, por cuestiones económicas.

Manifestó que hace seis meses se incrementaron los conflictos personales, porque se percató que María de Jesús había conocido a otro hombre.

Comentó que el lunes, cuando se encontró con su esposa, como lo hacían todos los días para ir a comprar las flores y luego venderlas, ella le volvió a mencionar que tenía una relación con otro hombre, por lo que comenzaron a discutir.

Atenógenes Armendariz dijo que la confesión que le hizo su esposa, lo enfureció, por lo que no dudó en atacarla con el cuchillo que utilizaba para trabajar como vendedor de flores.

El presunto homicida sigue a disposición del representante social que investiga el caso y quien en las próximas horas le va a resolver la situación legal que corresponde.

El cuerpo de María de Jesús Tenorio Reta es velado en una funeraria de la colonia Constituyentes de Querétaro primer sector, en San Nicolás.

La tarde del martes se ofició una misa de cuerpo presente en las capillas, y esta mañana partirá el cortejo fúnebre rumbo a un cementerio ubicado en la zona de Cosmópolis, en Apodaca.

La señora sufrió alrededor de 10 heridas en el abdomen y el tórax, y quedó sin vida ante la mirada de decenas de estudiantes del área médica de la UANL.

Tres testigos del incidente lograron someter al homicida y lo entregaron instantes después a oficiales de la Policía Municipal que fueron alertados sobre el crimen.

 

 

FOTO: Archivo

REDACCIÓN