AGUSTÍN MARTÍNEZ
4 de julio de 2017 / 07:51 p.m.

SANTIAGO.- Una verdadera tragedia y drama es lo que vive una familia de El Cercado, luego que un pequeñito falleció al ahogarse en una alberca, cuando disfrutaba de una merienda infantil en una quinta campestre.

La fiesta apenas iniciaba cuando, al cuidar de su hija menor, la mamá presuntamente perdió de vista al niño, y fue minutos después que lo hallaron sumergido en el fondo del agua.

Los hechos ocurrieron la tarde del lunes en un inmueble que se localiza en la calle Juárez, a pocos metros de la carretera a la Cola de Caballo, en la comunidad de La Cieneguilla en Santiago, Nuevo León.

El ahora occiso se llamaba Kielehan Tadeo Garza Reyes, de tan sólo 5 años de edad y quien tenía su domicilio en la colonia Blas Chumacero, en la zona de El Cercado.

Garza Reyes fue declarado muerto alrededor de las 18:00 horas en la clínica 8 del Seguro Social, ubicada en la Carretera Nacional, a donde lo llevaron sus seres queridos en una camioneta, en un afán por salvarle la vida.

Trascendió que el pasado lunes el menor llegó a la finca campestre en compañía de sus padres y sus hermanos, estos últimos de 10 y 3 años, respectivamente.

Era la fiesta de cumpleaños de otro niño, hijo de un compañero de trabajo del papá.

Los invitados apenas llegaban cuando Tadeo y otras personas se introdujeron a la alberca, cuyo fondo tiene un declive de entre 1 y 1.60 metros de profundidad.

Habían transcurrido pocos minutos, era todavía poca la gente en la quinta, cuando la pareja presuntamente perdió de vista al pequeño de 5 años. Desesperados, comenzaron a buscarlo y a pedir ayuda.

Al no saber de él no pudieron coordinar sus acciones, y comenzaron a rastrear el interior y exterior del edificio, sin buscar necesariamente en el fondo del agua.

Unos invitados que subieron a un tercer nivel de la casona alcanzaron a observar la silueta en el fondo, por lo que de inmediato procedieron a sacarlo.

Durante varios minutos trataron de reanimarlo, aplicándole maniobras de resucitación, mientras esperaban el apoyo de Protección Civil Municipal.

Sin embargo, los padres se desesperaron y decidieron trasladarlo en una camioneta, pero lamentablemente el menor ya no pudo reaccionar.

Peritos de la Procuraduría y agentes ministeriales efectuaron una inspección en el lugar donde ocurrió la tragedia, y entrevistaron a testigos y familiares del ahora occiso.

La quinta campestre pertenece a un habitante de Santiago, dueño de unas carnicerías, y es rentada para eventos sociales.


ilp