MARCIAL PASARÓN
9 de septiembre de 2015 / 11:07 a.m.

Monterrey.- El caso que ocurrió en la colonia Rincón de las Cumbres en Monterrey, en la que una madre asesinó a su hija de ocho meses, dejó graves a dos más e intentó suicidarse, hizo recordar casos similares ocurridos en otros estados de la República.

En un recuento realizado por Telediario se encontró que las víctimas no rebasan los cinco años de edad y según las investigaciones, en los crímenes trascendió el tema de infidelidad, celos y/o problemas en el matrimonio.

CASO PAULETTE

Uno de los casos fue el ocurrido en el Estado de México, en marzo del 2010. La muerte de la niña Paulette Gebara Farah, conmocionó a la opinión pública de todo el país.

Su caso fue seguido muy de cerca por la forma en que ocurrió y en la cual durante varias semanas se involucró en la muerte de la menor a sus padres, Mauricio Gebara y Lizeth Farah.

Se estableció que la menor fue encontrada muerta en el departamento donde vivía con su familia en la zona de Interlomas, en el estado de México.

El misterio que envolvió su muerte arrastró a sus padres, quienes junto con sus niñeras fueron arraigados por la Procuraduría General de Justicia en el Estado.

A lo largo de la investigación, trascendió que en había problemas de infidelidad entre la pareja, pero finalmente las autoridades revelaron que la niña había muerto de forma accidental y descartaron el homicidio.

Este episodio le costó el puesto al procurador del Estado, Alberto Bazbaz, quien fue removido por indicaciones de Enrique Peña Nieto, gobernador de Edomex.

Peña Coss
Diego Santoy, quien era novio de Ericka Peña Coss, hermana de los menores, tenía llave para entrar a la residencia de Cumbres | ESPECIAL

CASO PEÑA COSS

En Monterrey, Nuevo León, otro caso que consternó a toda la sociedad neolonesa fue el asesinato de los hermanitos Peña Coss, el 2 de marzo del 2006.

Dentro de las investigaciones, de esa época, trascendió que el asesino de los menores, Diego Santoy Riverol, sostenía un presunto romance con la madre de los pequeños.

Para la Policía Ministerial, Diego Santoy, quien era novio de Ericka Peña Coss, hermana de los menores, tenía llave para entrar a la residencia ubicada en el primer sector de la colonia Cumbres.

Ya en el interior, el asesino se colocó un pasamontañas, de una mochila sacó dos cuchillos, pero fue descubierto por la empleada doméstica, a quien amordazó y encerró en un clóset.

Al primero en asesinar fue al niño Erick Anzur y posteriormente a María Fernanda; según la investigación dejó gravemente herida a su novia.

Tras llevar a cabo el doble asesinato, sacó a la empleada doméstica a quien metió en la cajuela de un automóvil neón, propiedad de su novia. Y se dio a la fuga.

Alrededor de las una de la tarde el asesino abandonó a la trabajadora y al automóvil en el cruce de Madero y Vicente Suárez.

Santoy Riverol fue sentenciado a 130 años y seis meses de prisión por estos hechos.

Caso Chihuahua
En Chihuahua cinco menores de edad asesinaron a un niño de seis años. En su declaración dijeron que jugaban al secuestro | ESPECIAL

JUGABAN AL SECUESTRO CON PRIMITO

Otro caso conmocionó fue el que ocurrió en el estado de Chihuahua: cinco menores de edad asesinaron a un niño de seis años.

Las investigaciones de las autoridades revelaron que los menores presuntamente jugaban al secuestro, y entre los asesinos se encontraban dos primitos del fallecido.

El pequeño Cristopher Raymundo Márquez murió asfixiado y su cuerpo fue escondido por los cinco participantes. Sólo dos recibieron atención en el tutelar.

Caso SLP
Un matrimonio de San Luis Potosí decidió separarse, pero también planeó el asesinato de sus tres hijas, a quienes lanzaron a una cisterna | IMELDA TORRES

PADRES PLANEARON MUERTE DE SUS HIJAS

Un matrimonio de San Luis Potosí decidió separarse, pero también planeó el asesinato de sus tres hijas.

Alba Angélica e Hilario Israel llegaron a un acuerdo: para que ninguno de los dos se quedara con las niñas decidieron desaparecerlas.

El día del crimen la madre de familia recogió a sus hijas a la casa de sus suegras y posteriormente las llevó hasta un domicilio en la colonia División del Norte.

En esa vivienda, según la Procuraduría de Justicia potosina, el hombre abusó sexualmente de su hija de siete años y después la lanzó junto con otra de las menores a una cisterna con agua.

Pero cuando realizó esta acción, la mamá de las pequeñas se arrepintió y sacó a las menores del agua, sin embargo, Nohemi de seis años, no sobrevivió.

Angélica relató que ella y su pareja tenían muchos problemas y que decidieron separarse, pero también matar a sus hijas para que nadie disfrutara ni peleara su patria protestad

Tanto Alba como Hilario se encuentran recluidos en el centro penitenciario en San Luis Potosí.