AGUSTÍN MARTÍNEZ
4 de agosto de 2015 / 10:57 p.m.

Monterrey.- Ha pasado casi un mes desde que el señor Aurelio Aros perdió la vida en un accidente por demás injusto.

El pasado 10 de julio él esperaba en el tráfico del Libramiento Noroeste, cuando un trailero “endemoniado” embistió a otro camión de carga y lo proyectó contra su auto Chevy, dejándolo prensado.

Ha pasado casi un mes, y las autoridades no han hecho nada. Increíble e inexplicablemente ni siquiera han podido identificar al operador responsable de la tragedia.

“Pues es muy decepcionante que las leyes de nuestro estado sigan en la misma situación. Pienso yo que ya debería haber, mínimo, el nombre del chofer, y estarlo buscando, porque no se le ha localizado”, expresó Fabiola Aros, hija mayor de la víctima.

La mañana del 10 de julio, Aurelio Aros Martínez, de 61 años, conducía su automóvil Chevy color blanco, en el que se dirigía a entregar paquetería y mensajería.

A la altura del kilómetro 32 del Libramiento, en Escobedo, el tráfico se detuvo debido a una reducción temporal de carriles.

De pronto un tráiler que arrastraba un remolque tipo tolva impactó a otro que estaba atrás del Chevy, y lo proyectó contra el auto compacto, que a su vez quedó prensado contra otra unidad de carga.
Tras el percance el responsable de los hechos, operador de “Grupo Cuevas”, huyó y hasta ahora no ha sido identificado.

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Por tal motivo, los deudos enviaron este mensaje, esta petición, al personal de la agencia del Ministerio Público de Escobedo, a cargo de la fiscal Ileana del Socorro Juangorena Robledo.

“Pues que se pongan a trabajar. Que localicen a esta persona y que hagan que la línea de transportes cumpla con su deber”, recalcó Fabiola Aros.

Cada vez que los familiares preguntan por posibles avances en la fiscalía, les dan la misma respuesta: Que están investigando y que no hay más novedades.

“Pues no estamos viendo ni siquiera legalmente que lo estén haciendo. La disposición ellos la pueden tener a lo mejor de palabra, pero no lo estamos viendo en cuestión de acciones”, expresó, por su parte, otro hijo de Aurelio, Omar.

Los deudos sienten impotencia porque la autoridad no los respalda. Creen que por no ser influyentes, o de determinado círculo social, el caso no es atendido en forma debida.

“Y yo he visto otros casos en los que, la verdad, sí se mueven más rápido, y la autoridad hace hasta lo imposible. Y resulta que en menos de 10 días ya tienen a la persona. Ahorita estamos a unos días de cumplir el mes de lo de mi papá, y seguimos igual”, puntualizó el joven.