AGUSTÍN MARTÍNEZ
28 de enero de 2017 / 04:47 p.m.

GARCÍA.-Una verdadera tragedia mantiene enlutada a una humilde familia del municipio de García, luego de que una niña de tan sólo 12 años perdió la vida al ser arrastrada por un caballo.

La menor y dos amiguitos ingresaron a un baldío e intentaron jugar con el animal ajeno, pero este se asustó y comenzó a correr, mientras la víctima tenía atada la cuerda a la altura del abdomen, y en la trayectoria se golpeó la cabeza contra una piedra.

Los hechos ocurrieron la tarde-noche del viernes, pero el cuerpo de la infortunada fue encontrado hasta el sábado en la mañana, pues sus amiguitos, por temor, reportaron inicialmente que ella había desaparecido.

La tragedia se escribió en una zona baldía a pocos más de 100 metros de las calles Cerezo y Fresco, junto a la colonia Ampliación Nogales.
Como Montserrat Guadalupe Loera Gallegos fue identificada la ahora occisa, quien habitaba cerca del sitio de los hechos, en el número 516 de la calle Fresco.

Loera Gallegos estudiaba el primer año en la escuela secundaria número 4, “Dr. Juan de Dios Treviño”, ubicada en la misma colonia.

Fueron dos trabajadores de un negocio de chatarra quienes localizaron el cadáver como a las 9:00 de la mañana. Ellos les avisaron a los familiares, pues sabían de la “desaparición”.

Trascendió que por la tarde “Monse” había acudido con una amiguita y tres niños de su edad, al terreno que colinda con el río Pesquería, y donde algunas personas tienen caballos o corrales con cerdos.
Estuvieron durante varios minutos queriendo jugar con un caballo que estaba pastando, amarrado a un árbol.

Se retiraron de esa área, pero la niña y dos amiguitos regresaron poco antes del anochecer.

Tomaron la cuerda y se la enredaron, los tres juntos, a la altura de la cintura. En ese momento el caballo se asustó y comenzó a correr.

Los dos hombrecitos lograron liberarse de la soga, pero Montserrat no tuvo igual suerte y fue arrastrada a lo largo de unos 20 metros.

En ese trayecto ella se golpeó la cabeza contra una piedra de considerable tamaño, donde habría quedado inconsciente y atorada, mientras el equino continuaba haciendo fuerza para escapar.

Finalmente el animal se desprendió de la rienda y avanzó hasta su corral, mientras la afectada se quedó en el lugar y sus acompañantes se retiraron.

En casa de la menor, los amiguitos les dijeron a los familiares que ella se había perdido en el monte.

Desde el anochecer del viernes comenzaron la búsqueda y se pidió el apoyo de la Policía, tomando conocimiento, por parte de la Procuraduría de Justicia, el Grupo Especial de Búsqueda Inmediata (GEBI).

Durante la madrugada del sábado, agentes ministeriales, oficiales locales y vecinos y familiares de la pequeña, se movilizaron en diversos puntos del municipio y en la zona donde supuestamente se había extraviado.

En ningún instante los dos amigos de “Monse” revelaron la verdad de las cosas, hasta después de que el cadáver fue hallado casualmente por los dos trabajadores de la “compra”.

En el transcurso de la mañana, elementos de Servicios Periciales y de la Agencia Estatal de Investigaciones inspeccionaron la zona donde sucedió el trágico caso, y llevaron a cabo las primeras indagatorias.