AGUSTÍN MARTÍNEZ
12 de julio de 2017 / 06:49 p.m.

GUADALUPE.- De manera trágica perdió la vida un joven montacarguista dentro de una empresa en Guadalupe, al ser aplastado por una tarima de mercancía de casi una tonelada.

El fatal incidente ocurrió cuando el trabajador maniobraba el vehículo, y de repente la carga se vino abajo, debido a presuntamente no la colocó de manera adecuada sobre los brazos de acero.

Los hechos fueron reportados aproximadamente a las 4:30 en una nave del centro de distribución de la compañía denominada Más Bodega y Logística.

El sitio se localiza por la autopista de cuota Monterrey-Ciudad Reynosa, en el parque industrial Kalos, a donde se dirigieron autoridades y corporaciones de auxilio.

El trabajador fue identificado como  Juan Carlos Alejandro Rodríguez Sánchez, de 20 años de edad, quien llevaba apenas tres meses laborando en esa empresa.

El infortunado trabajador tenía su domicilio en la calle Misión Bilbao, de la colonia Misión San Pablo, en el municipio de Apodaca, y cubría el turno nocturno.

Fueron otros compañeros de Rodríguez Sánchez quienes se percataron del accidente, por lo que informaron a sus superiores y pidieron el auxilio correspondiente.

Al lugar llegaron en primera instancia elementos de la Policía Municipal y de Protección Civil, a quienes les negaron el acceso durante unos momentos, hasta que arribó el personal investigador de la Procuraduría de Justicia.

El cuerpo del muchacho quedó entre el montacargas, la tarima con mercancía y unos estantes, luego de que el peso del producto terminó por imponerse.

Los peritos inspeccionaron el lugar y recolectaron algunos indicios, mientras los agentes ministeriales dialogaron con el jefe de seguridad y con personal de recursos humanos de la compañía.

Tras las primeras indagatorias, las autoridades presumen que el trabajador no se aseguró de que la tarima con carga quedara bien soportada sobre los brazos del vehículo, lo que originó el fatal acontecimiento.

El cuerpo del joven fue trasladado en el transcurso de la mañana al Servicio Médico Forense del Hospital Universitario, donde sus familiares pasarían más tarde para reclamarlo y efectuar los trámites legales.