22 de junio de 2014 / 01:50 p.m.

Apodaca.- Una pareja murió al estrellar la camioneta en la que viajaban contra la caja de un tráiler, lo que hizo el efecto guillotina, esto en el cruce de la carretera Laredo y el entronque a Salinas Victoria.

El accidente se registró a las 6:40 de este domingo, cuando la camioneta circulaba hacia el sur por la carretera Laredo pero el conductor no pudo frenar al ver que el tráiler salió del camino a Salinas Victoria y pretendía incorporarse la carretera a Laredo hacia el norte.

La pesada unidad casi lograba pasar por completo la rúa, incluso la cabina ya estaba en el primer carril de circulación pero de acuerdo a la Policía Federal, el conductor del tráiler identificado como Luis Sandoval de 56 años, es el responsable ya que la carretera a Laredo es la vía principal y él no se percató que venía un vehículo.

La velocidad que llevaba la camioneta Ram de tres y media toneladas con matrícula RH 65 fue tal que el conductor no pudo frenar y casi sale del otro lado del tráiler.

La cabina quedó completamente aplastada y los cuerpos al interior. El conductor fallecido fue identificado como Hugo Hernández, de acuerdo a una credencial oficial mientras que su acompañante pasó como no nombre al anfiteatro del Hospital Universitario.

Fue necesaria la intervención de grúas para separar los vehículos participantes, después los elementos de Protección Civil de Apodaca utilizaron el equipo de rescate urbano para liberar los cuerpos de las víctimas, casi tres horas después de que ocurrió el accidente.

Cabe señalar que este crucero ha sido escenario de múltiples accidentes y aunque existen semáforos, no los han puesto a funcionar.

Con frases como "El crucero de la muerte", "Hasta cuándo van a hacer algo", "Están de adorno (los semáforos)", "A ver si ahora sí hacen algo",   los automovilistas que transitaban por el lugar reclamaron a los elementos de la Policía Federal quienes se encargan de la seguridad de la vía.

Debido a la presencia de patrullas, ambulancias y grúas, solo quedó un carril abierto en cada circulación por lo cual el tráfico se tornó lento, y aún más por los automovilistas que se detenían a observar la escena y en algunos casos hasta se daban tiempo para tomar una fotografía con su celular, apartando la vista del camino y poniendo en riesgo a los otros conductores.

FOTO: Sandra González

SANDRA GÓNZALEZ