16 de junio de 2014 / 09:58 p.m.

Monterrey.- Todos los días llegaba a almorzar a casa de su papá, con quien convivió apenas el domingo. Pero la mañana del lunes, el destino no lo dejaría llegar a la tradicional hora del almuerzo a su casa, ese lugar que lo vio crecer y donde juntó con sus hermanos pasó los mejores días de su vida.

Alrededor de las 10:30 horas, la tragedia sacudió a su familia, en especial a su papá, Ventura Mercado, quien lo esperaba a unos metros del lugar donde José Mercando de la Cruz, terminó sus días.

"Todos los días venía a almorzar a casa, escuche el choque y al salir vi a mi hijo".

Don Ventura desesperado buscó un gato hidráulico para ayudar a su hijo, pero sus esfuerzos fueron inútiles, José Mercado se encontraba sin vida; su cabeza estaba atravesada bajo la carrocería de la camioneta en que viajaba.

Poco a poco la noticia corrió como pólvora por todo el barrio, los vecinos solicitaron el apoyo del personal de Protección Civil de Apodaca y minutos después al lugar arribaron paramédicos en una ambulancia.

Los socorristas le brindaron los primeros auxilios y segundos después su muerte fue confirmada.

La tragedia sobrevino cuando la camioneta en que viajaba la víctima, se impactó contra una Winstar en el cruce de las calles Cinco de Mayo y Sinaloa en el centro de la ciudad.

El percance ocurrió en un crucero, donde los señalamientos de alto, simplemente no existen.

Este descuido municipal, provocó que ninguno de los conductores hiciera alto al llegar a ese punto.

La camioneta de la víctima se desplazaba por la calle Sinaloa, pero al llegar al cruce fue impactada por una Winstar.

El fuerte impacto hizo que el vehículo diera un giro completo y al volcarse cayó encima del hoy occiso, el cual no portaba el cinturón de seguridad.

La camioneta quedó sobre el lado derecho y se detuvo a dos metros de la puerta principal de la casa de José Ventura.

Las investigaciones fueron realizadas por efectivos de servicios periciales de la Agencia Estatal de Investigaciones.

Tras derrapar y volcarse, la camioneta quedó en medio de la calle, mientras que el segundo vehículo quedó en un terreno baldío, muy cerca del cuerpo de la víctima.

Vecinos de esas calles, salieron de inmediato, el ruido tras el impacto se escuchó a dos cuadras de distancia, la escena era por demás cruda, algunos de ellos prefirieron regresar a sus domicilios.

Entre ellos comentaban que el responsable del accidente no era nadie más que las autoridades de tránsito de Apodaca.

"Hace ya muchos meses que hemos pedido a tránsito que coloque un señalamiento de alto y nunca nos hicieron caso, tiene que pasar una tragedia para que ahora si vengan y lo coloquen", dijo María Hernández.

Mientras tanto, a dos metros de distancia, Don Ventura, permanecía inmóvil, observando la tragedia, esa tragedia que le arrebató a su hijo, quien estuvo a pocos metros de almorzar junto a su padre.

Foto: Marcial Pasarón

MARCIAL PASARÓN