ISRAEL SANTACRUZ
27 de noviembre de 2016 / 09:17 a.m.

MONTERREY.- La poca precaución al conducir y la imprudencia de los peatones terminaron con la vida de tres personas que fueron atropelladas en dos eventos diferentes en el municipio de Monterrey, en donde los responsables huyeron del lugar.

El primero de los accidentes ocurrió sobre la avenida Bernardo Reyes a la altura de la calle José Martínez Campos, en la colonia Ferrocarrilera, cuando dos hermanos y la esposa de uno de ellos fueron arrollados por un conductor fantasma tras comprar de cenar.

Martín García Martínez, de 55 años fue a comprar tacos para cenar en un puesto cercano a su casa; su hermano Pedro García Martínez, de 60 años y su esposa, identificada únicamente como Maru, de 55, lo habían acompañado.

Sin embargo no imaginaron que al regresar a su casa y cruzar por Bernardo Reyes, un vehículo descrito sólo como de color oscuro los arrolló.

El impacto fue tal que los hermanos quedaron tendidos sobre el pavimento, en tanto que la mujer fue arrastrada por el vehículo responsable al menos 50 metros, para luego huir del sitio.

Lo oscuro del sitio, en donde las luminarias públicas están apagadas, pudo ser factor para que el conductor no observara a los peatones, de los cuales Pedro García resultó con lesiones graves, en tanto que su esposa Maru perdió la vida, así como Martín García.

Al sitio arribaron paramédicos de Cruz Roja y Cruz Verde, quienes trasladaron al lesionado al Hospital Universitario.

Apenas con minutos de diferencia un peatón en presunto estado de ebriedad murió atropellado por un tráiler cuando intentaba cruzar la Carretera Nacional.

El hombre de aproximadamente 27 años, que no fue identificado, descendió de un camión Alamo a la altura del kilómetro 263 de la citada rúa, frente al Club Deportivo Cañón de la Sierra. Según testigos lo hizo tambaleándose al caminar, por lo que creen viajaba en estado de ebriedad.

Sin embargo el hombre no reparó el observar si circulaban vehículos, por lo que fue atropellado por un tráiler propiedad de la empresa CAV-GAR, con razón social en el municipio de Allende.

Tras el impacto el joven murió casi de forma instantánea, aunque el tráiler escapó a toda velocidad.

Para su mala fortuna parte de la defensa que golpeó al peatón rozaba en la llanta delantera, por lo que el trailero estacionó el camión en una gasolinera ubicada a seis kilómetros de donde ocurrió el accidente, dejó el vehículo y huyó del sitio.