REDACCIÓN
10 de septiembre de 2015 / 10:02 p.m.

Monterrey.- La mujer que asesinó a su bebé de siete meses y lesionó a sus otros dos hijos, se negó a declarar ante el juez que controló su detención y la imputo al considerarla presunta responsable de los delitos de homicidio calificado, tentativa de homicidio y violencia familiar.

Andrómeda Elisa Cordero Flores,
de 35 años, fue presentada este jueves ante el juzgador que le inició el juicio por los mencionados delitos y quien el próximo 15 de septiembre resolverá si la vinculan o no a proceso.

La audiencia se desahogó en el Hospital Universitario, donde la imputada se encuentra internada con custodia desde el pasado lunes, cuando atacó a sus tres pequeños y luego trató de suicidarse en su domicilio ubicado en Juan de Apolas 2859, de la colonia Rincón de las Cumbres, en Monterrey.

En presencia de su abogado particular, la mujer escuchó los detalles de la investigación que realiza el agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial del caso.

Después, por recomendación de su defensor, Adrómeda Elisa se apegó a los beneficios del artículo 20 para no declarar en relación al homicidio de su hija y a las lesiones que les causó a sus otros dos pequeños que aún se encuentran internados en un hospital particular.

Además, solicitó la ampliación del término constitucional para presentar pruebas a su favor antes de que el juzgador resuelva su vinculación a proceso.

Horas después de su detención y de recuperarse de las lesiones que se causó, Andrómeda Elisa aseguró no recordar las acciones trágicas que había protagonizado y la Procuraduría de Justicia confirmó con pruebas toxicológicas que había ingerido pastillas sicotrópicas.

Pero, el agente del Ministerio Público resolvió que pese a esos resultados, la mujer debe ser juzgada por el homicidio de su hija y las lesiones de los otros pequeños.

Ahora, eso situación depende del juzgador que conoce el caso y quien en la próxima audiencia resolverá finalmente la situación legal que debe enfrentar.