AGUSTÍN MARTÍNEZ
30 de junio de 2018 / 05:49 p.m.

ESCOBEDO.- Un día después de que ahuyentó a tres delincuentes que intentaron extorsionarla, la señora María Elena se siente temerosa en su pequeño negocio de abarrotes de la colonia Eulalio Villarreal, en Escobedo.

La necesidad, al ser su única fuente de ingresos desde hace 25 años, la obligó a tratar de continuar su rutina de manera normal, y abrir temprano su local en espera de la clientela.

La mujer de 65 años, madre de un joven de 27 y en cuyo hogar habita también su mamá, de 93 años, espera que las autoridades municipales "no la abandonen", y le brinden vigilancia con más patrullajes.

Indicó que durante los últimos tres años ha sufrido el embate de la delincuencia por lo menos nueve o 10 veces, por lo que en los últimos asaltos ha decidido defender su patrimonio, aun a costa de su integridad física.

El viernes la mujer fue sorprendida por tres sujetos armados, quienes llegaron para exigirle cuota o "piso".

Cansada de los malandrines, la comerciante tomó rápidamente un pequeño cilindro de gas lacrimógeno, con el que roció al sujeto en plena cara, con lo que logró evitar el atraco.



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