REDACCIÓN
16 de septiembre de 2015 / 08:41 a.m.

Monterrey.- Aunque el menor y único testigo de la tragedia familiar que protagonizó su madre, Andrómeda Elisa Cordero Flores, padece de un leve grado de autismo, no dudó en señalarla como la principal responsable del ataque que sufrió él y sus pequeñas hermanas, quienes murieron a consecuencia de las lesiones.

Pese a la condición mental que, de acuerdo a su familia padece, Jesús Saíd Campos Cordero, de seis años, pudo comparecer dentro de la carpeta judicial que integra el agente del Ministerio Público.

El niño continúa internado en un hospital privado, recuperándose de las lesiones por arma blanca que le causó su madre.

Fue ahí mismo donde se llevó a cabo una audiencia, en la cual, el pequeño reconoció a Andrómeda Elisa como la única responsable de los hechos que ocurrieron el pasado 7 de septiembre en su domicilio, localizado en la colonia Rincón de las Cumbres, en el municipio de Monterrey.

Trascendió que durante la diligencia, en la que estuvieron presentes familiares, el menor proporcionó detalles de la agresión que sufrieron por parte de Andrómeda Elisa, quien causó la muerte de sus hermanas Keyla Elizabeth y Laisha Sofía, de cuatro meses y dos años de edad, respectivamente.

Aún con su padecimiento y recuperándose de las lesiones que sufrió, el niño recordó episodios de los trágicos hechos que, ahora, mantienen presa a su madre en el penal del Topo Chico.

La versión del pequeño Jesús Saíd es una de las principales pruebas con las que cuenta la Procuraduría de Justicia para sostener la responsabilidad de Andrómeda Elisa, quien después de protagonizar el doble homicidio, aparenta padecer de trastornos psiquiátricos de los que hasta el momento no tiene ningún indicio el agente del Ministerio Público que investiga el caso.