ERIK SOLHEIM ROCHA
29 de abril de 2015 / 10:18 p.m.

Guadalupe.- La fecha en la que miles de pequeños celebran con piñatas, dulces y juguetes nuevos es este 30 de abril, sin embargo, no todos corren con la misma suerte.

Tal es el caso de la pequeña Johana Hernández de 8 años, que habita en la colonia “El Ranchito” en el municipio de Guadalupe, que a pesar de no tener suficientes recursos, se las arregla para jugar con sus amigos y mantener una sonrisa en su rostro.

La situación en su hogar es muy difícil, tanto que no podrá acudir al festejo que organiza su escuela por falta de recursos.

Su papá Leobardo trabaja como carretonero y su mamá Beatriz pepena por las calles del municipio de Guadalupe; aunque ganan muy poco dinero, apenas les alcanza para comer.

“No iré (al festejo) porque no tiene dinero mi mamá”, dijo la menor.

Johana sueña con recibir en este día del niño una bicicleta.

“Quiero una bici para mí y para mi papá, y una Tablet para las tareas”

Igual ocurre con el pequeño Juan de Dios de tres años, que pide un carrito para pasear, pues que tiene ya está muy viejo.

“Una Bici para pasearme o un carrito como éste pero más bonito”.

Jazmín Flores de 4 años, que tampoco podrá acudir al festejo que se realiza en su Kínder, anhela también una bicicleta para ir a la escuela.

“A mí me gustan las muñecas y las bicicletas, yo tengo poquitos juguetes porque mis papás no tienen dinero y casi no vienen a dar cosas”.

Más de 80 familias viven en el sector en condiciones lamentables, falta de luminarias, de servicios básicos, de pavimentación y lleno de insalubridad.

Al igual que Johana, cientos de niños en el área metropolitana de Monterrey viven en condiciones de pobreza extrema y este día del niño mantienen la esperanza de recibir un juguete que les devuelva la sonrisa.