5 de diciembre de 2014 / 04:44 a.m.

Monterrey.- Uno de los presuntos delincuentes que el pasado mes de noviembre participó en el secuestro de una menor de edad, en la colonia Valle de Santa Lucía, negó ser responsable y alegó haber sido víctima de tortura, al rendir su declaración preparatoria.

Christian Rodolfo Rocha Zúñiga, apodado "El Pollo", aseguró que fue agredido por los policías y ministeriales que lo capturaron el pasado 22 de noviembre; pero su cómplice José Guadalupe Rodríguez Rodríguez, se negó a declarar.

Luego, por recomendación de sus defensores oficiales, los dos se apegaron a los beneficios del artículo 20 constitucional para no responder a las preguntas que les hizo el agente del Ministerio Público adscrito al juzgado primero penal de Monterrey, donde los procesan por el delito de secuestro agravado.

"El pollo" y José Guadalupe, "El Lupe", fueron capturados in fraganti, minutos después de haber privado de la libertad a una joven, de 16 años de edad, a quien se llevaron cuando se encontraba afuera de su domicilio, ubicado en la mencionada colonia.

Tras ser capturados, la jovencita los identificó plenamente, como las personas que la sorprendieron, cuando cargaba la camioneta en la que se lleva la mercancía que vende en los mercados rodantes.

La afectada aseguró que reconoció de inmediato la voz de Christian Rodolfo, porque es su vecino y hace unos meses había tenido un trato con su papá, quien le vendió una camioneta.

Los hechos narrados por la menor afectada, fueron ratificados por su padre, quien reveló que él ha sido víctima de dos secuestros, el primero ocurrido en el transcurso del 2012, año en el que lo mantuvieron cautivo 4 días y le exigieron a su familia el pago de dos millones de pesos a cambio de su libertad, pero solo entregaron 850.

Aseguro que no denunciaron por temor, pero que en octubre del 2013, volvieron a secuestrarlo en un domicilio de la colonia Alianza Real, a donde acudió a cobrar una deuda de 20 mil pesos, hecho en el que hubo detenidos y actualmente cumplen con la sentencia que les impusieron.

FOTO: Marilú Oviedo

REDACCIÓN