22 de julio de 2014 / 03:05 a.m.

Monterrey.- El odio que aprendió a tenerle desde pequeña por las aparentes vejaciones que le hacía y los maltratos que recibió, fue lo que supuestamente orilló a Elba Nohemí Ramírez Pimentel, de 42 años de edad, a asesinar a su madre Josefina Pimentel Castro, de 68, en el domicilio que compartían en la colonia Industrial, en Monterrey.

Después de provocar la tragedia familiar que planeó desde hace varias semanas, Ramírez Pimentel reportó el homicidio de su madre a las autoridades y puestos de auxilio.

Luego intentó evadir la acción de la justicia al inventar que alguien había entrado a su domicilio a asesinar a cuchilladas a su madre, a quien primero atacaron por la espalda.

Pero, por las manchas de sangre que traía en su ropa y las diversas contradicciones en las que cayó al también tratar de responsabilizar del hecho a su hermano que está enfermo mental, Elba Nohemí fue descubierta por los elementos del grupo de homicidios de la Agencia Estatal que finalmente la capturaron.

Por lo que ahora, Ramírez Pimentel está a disposición del agente del Ministerio Público que le integra una averiguación previa en la que es considerada presunta responsable del delito de homicidio calificado.

Al comparecer en relación a los hechos, Elba Nohemí confesó que hace una semanas compró en un mercado rodante el cuchillo que utilizó para atacar a su madre, porque ya no soportaba el maltrato que le daba desde que era pequeña.

Dijo que compró el arma y le hizo una funda para ocultarlo, porque temía que su mamá le causara algún daño, cuando dormía.

Mencionó que su madre siempre la maltrató e incluso, en ocasiones, no le daba de comer ni a ella ni a su hermano.

Agregó que cuando comenzó a crecer, la mantuvo como si fuera obrero para realizar todas las reparaciones que se necesitaban en la vivienda.

FOTO: Sandra González

TELEDIARIO DIGITAL