11 de diciembre de 2014 / 03:04 a.m.

Monterrey.- La pequeña Esmeralda es ya un ángel más en el cielo. Su cuerpecito fue despedido en su última morada la tarde de este miércoles en el municipio de Juárez.

Hasta el parque funeral La Piedad se trasladaron decenas de personas, entre familiares, vecinos y amigos, para darle el último adiós.

La pequeña, de tan sólo un año de edad, y quien fue asesinada la noche del lunes en San Nicolás, fue velada en una funeraria ubicada en Guadalupe.

Su padre, Omar Ernesto Rosales Compeán, de 30 años, tuvo que abandonar el hospital al firmar su alta voluntaria, pues su único deseo era estar con su niña durante los últimos momentos.

"Sí, desde el primer momento en que me trasladaron al hospital Universitario tenía que estar con ella, donde estuviera. (Deseaba estar) Con mi familia: con mi esposa y con mis dos bebés", declaró el contratista en soldadura y pailería.

Rosales Compeán sufrió una fractura en el antebrazo izquierdo a la altura de la muñeca, al recibir un balazo por parte del sujeto que asesinó a su hija.

Aún requiere una cirugía para la colocación de una placa de platino, y poder recuperarse al cien por ciento, pero eso deberá esperar unos días más.

"Tuve que salir yo del hospital para venir para acá. Hasta el viernes tengo una cita, ya sea en el Universitario o en el Seguro, para ver lo de la placa", recalcó el joven.

En su mente persiste el recuerdo fiel de la menor de sus hijas, aquella a la que hace apenas 15 días festejó en su primer aniversario, en su casa de la colonia Peña Guerra.

"Una persona muy especial en mi vida. Era mi princesita. Muy juguetona, muy hermosa. Muy bailadora, a su corta edad", aseveró momentos antes del sepelio.

Omar Ernesto sabe que las autoridades deben hacer su trabajo. Él ya declaró ante el Ministerio Público y aportó diversos datos de los principales sospechosos del ataque.

"Que se haga justicia, es lo único que pido para poder estar tranquilo, y que mi niña descanse bien. Que se haga justicia con esa gente", manifestó.

Él y sus familiares indicaron que nada justifica la acción que privó de la vida a Esmeralda Valentina Rosales Gómez.

Como él lo señaló, esperan que el caso no quede impune y se lleve ante la justicia al o los responsables, con el de que enfrenten todo el peso de la ley.