AGUSTÍN MARTÍNEZ
1 de noviembre de 2017 / 07:25 p.m.

MONTERREY.- A sus 41 años, Eloísa era una mujer feliz, y muy apegada a su esposo y a su hija, con quienes vivía en una casa de la colonia Privadas de Santa Catarina.

El cuidado de la pequeña de 10 años, autista, le absorbían todo el tiempo, mientras su marido laboraba en el Servicio de Administración Tributaria.

Pero todo cambió el 11 de septiembre cuando la mujer fue encontrada asesinada, con severos golpes en la cara y el cráneo.

El homicida la atacó con un bloque de concreto, dejándola en la cocina, en un caso que, hasta ahora, es todo un misterio para las autoridades.

Un mes después la Policía capturó a un albañil como presunto responsable del asesinato. El sujeto, que se apoderó del auto de la víctima, confesó haber actuado bajo contrato.

Cristo Rey L. de 27 años, declaró que un amigos, al que identificó como “El Pepo”, le ofreció 5 mil pesos a cambio de ultimar a la señora.

Él cumplió con el pacto, pero “El Pepo” no, pues sólo le entregó 2 mil pesos, y le dijo que se quedara con el vehículo de la víctima, un Volkswagen Vento color gris.

Hasta el momento nada se sabe de “El Pepo”, y menos de los motivos que él habría tenido para acabar con la vida de Eloísa.

Fuera de cámaras, allegados al ama de casa y familiares han externado sus dudas y sospechas en torno a quién o quiénes pudieron haber orquestado el homicidio.

La primera persona en ser entrevistada por los agentes ministeriales fue el propio esposo de la víctima, José Luis Macías Contreras.

Durante las primeras 48 horas posteriores al reporte, el hombre de 41 años estuvo materialmente “bajo la lupa” de las autoridades, pues los detectives encontraron algunas inconsistencias en sus declaraciones.

Una de las principales: Que tras ser avisado, por parte de los directivos, que su hija no había sido recogida en la escuela, él fue por la niña y, en lugar de ir a casa, la llevó al domicilio de un familiar en la colonia Cumbres, en Monterrey.

Eso ocurrió como a las 13:00 horas de aquel 11 de septiembre. De Cumbres regresó a su trabajo, argumentando que había olvidado las llaves de su vivienda, y fue hasta las 17:00 horas cuando encontró a su esposa sin vida.

Se presume que el crimen fue perpetrado durante la mañana, entre las 10:00 y las 11:00 horas, aunque ningún vecino vio al agresor.

Hay versiones de que Macías Contreras estuvo habitando temporalmente en un domicilio de la colonia Del Valle, en San Pedro, que pertenece o es ocupado por uno de sus superiores.

Hasta ahora la indagatoria continúa, y se espera la captura del sujeto apodado “El Pepo”, quien podría aclarar muchas de las dudas que todavía persisten.



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