redacción
15 de octubre de 2015 / 08:14 a.m.

Monterrey.- Andrómeda Elisa Cordero, la mujer que el pasado mes de septiembre asesinó a sus dos hijas e intentó lo mismo con su único hijo, promovió un amparo contra el proceso legal que la mantiene recluida.

La mujer solicitó la protección de la justicia federal con ayuda de sus defensores oficiales para tratar de que se revoque la determinación que la mantiene recluida en el penal del Topo Chico.

Mientras un juez de distrito en materia penal analiza la promoción del amparo, los abogados de Cordero Flores tratan de reunir pruebas para acreditar que la acusada sufre trastornos psiquiátricos, para así alegar que fue esa la situación que la alteró y orilló a protagonizar la tragedia que causó la muerte de sus hijas Laisha Campos Cordero y Keyla Elizabeth, de 4 meses y 2 años.

Los hechos ocurrieron el pasado 7 de septiembre en el domicilio que Adrómeda Elisa compartía con sus hijos, ubicado en la colonia Rincón de Cumbres, en Monterrey.

Ese día, la presunta doble homicida también atacó a su hijo Jesús Sait, de 6 años de edad, quien permaneció varios días internado en un hospital particular, para después recuperarse de las lesiones y convertirse en el único testigo y sobreviviente de los hechos.

Pese a que padece un grado leve de autismo, Sait compareció ante el agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial de los trágicos acontecimientos, y señaló a su mamá Andrómeda Elisa como la responsable de la agresión que sufrieron él y sus hermanitas.