AGUSTÍN MARTÍNEZ
28 de enero de 2016 / 10:02 a.m.

Guadalupe.- Los familiares de la joven embarazada, que murió tras ser atropellada por un conductor en estado de ebriedad en Guadalupe, se dijeron sumamente molestos e indignados por la determinación de la jueza que liberó al inculpado y le pidieron recapacitar y tomar en cuenta el dolor que ellos enfrentan.

La jueza María del Socorro Pérez Córdova, polémica por sus casos, dictó libertar a favor del conductor que la semana pasada arrolló a una familia en Guadalupe y mató a una mujer.

Fue el pasado domingo cuando Pérez Córdova le otorgó la libertad, sin ninguna medida precautoria, al automovilista Rubén Torres Hurtado, pese a que la prueba pericial de alcoholemia estableció que él estaba ebrio completo al momento de la tragedia, por lo que mantiene sumamente molestos a los familiares de las víctimas.

El fatal percance ocurrió la noche del jueves 21 de enero en la avenida López Mateos frente a Protección Civil de Guadalupe. Torres Hurtado impactó con su camioneta Minivan a un taxi y luego derribó dos postes eléctricos.

La señora Juana Luisa Nájera, de 55 años, resultó lesionada al igual que sus nietos Fátima y Fernando, de 13 y 2 años, respectivamente, mientras que Érika Janeth Carreón Nájera murió minutos después en el Hospital Universitario; tenía cuatro meses de embarazo y dos días antes su médico le había dicho que esperaba una niña.

Doña Lucy aún permanece internada en condiciones delicadas, en el Hospital Universitario, además Fátima se recupera poco a poco en la Clínica 21 del IMSS y este jueves podría ser dada de alta.