9 de septiembre de 2014 / 12:32 a.m.

MONTERREY.- El policía de Fuerza Civil acusado de asesinar al jugador de golf aseguro que disparó su arma de cargo hacia las llantas del carro del occiso y actuó conforme al protocolo de Seguridad de la corporación, pero la Procuraduría de Justicia confirmo que las trayectorias de las balas que disparo fueron las causantes del deceso de Rolando García Sánchez, de 32 años de edad.

Irving Jiménez Galicia, de 24 años de edad, quien se encuentra recluido en el Cereso de Cadereyta, también advirtió que no se considera responsable de los hechos al rendir su declaración preparatoria ante el juez primero penal de Monterrey.

Después, por recomendación de su defensor particular, Jiménez Galicia solicitó la ampliación del término constitucional para tratar de demostrar su inocencia antes de que le resuelvan la situación legal que corresponde, la cual vence en los próximos días.

 Aunque, el servidor público estatal negó haber disparado hacia la humanidad del golfista, quien murió el pasado dos de agosto en la carretera Nacional, a la altura del Fraccionamiento La Rioja; los peritos de la dirección de Criminalística y Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia confirmaron su presunta responsabilidad al analizar las trayectorias de los proyectiles que dispararon.

 Los expertos en balística analizaron 18 casquillos que salieron de las armas oficiales accionadas por los seis policías que fueron arraigados después del hecho.

Durante las diversas pruebas científicas, los peritos establecieron que las balas que privaron de la vida al jugador de gol fueron las que salieron del arma que accionó el uniformado que quedó a disposición del juez que le giró la orden de aprehensión.

Eso quedó acreditado en la averiguación que integró y concluyó el agente del Ministerio Público que investigó el caso.

FOTO: Especial

REDACCIÓN