ISRAEL SANTACRUZ
17 de septiembre de 2016 / 11:00 a.m.

MONTERREY.- Un supuesto agente de tránsito en estado de ebriedad protagonizó un choque contra un taxi derribando un puesto de tacos para luego huir del sitio del accidente, en el centro de Monterrey.

Fue cerca de las 2:30 de la mañana de este sábado cuando el conductor de una camioneta tipo Toyota en color rojo y placas RA 36-150 circulaba sobre la calle Reforma a exceso de velocidad, pero al llegar al cruce con Pino Suárez, el conductor ignoró el rojo del semáforo.

Ante ello fue embestido por un taxi conducido por Jaime Hernández, quien circulaba por la avenida Pino Suárez. El impacto fue tal que la camioneta Toyota fue proyectada hacia un puesto de tacos y tortas en donde al menos ocho clientes estaban cenando.

Si bien la camioneta no impactó el puesto de tacos al ser proyectada, el conductor del vehículo aceleró de reversa para escapar del sitio, chocando y volcando el puesto de tacos sin importar la presencia de clientes y trabajadores.

El conductor huyó por la Calzada Madero, aunque por el sitio circulaba una granadera de Fuerza Civil, misma que comenzó a perseguir al automovilista responsable del percance.

No fue sino minutos más tarde que se informó que el conductor fue detenido en el cruce de Platón Sánchez y Calzada Madero. Trascendió que al ser detenido, el conductor, el cual se encontraba en estado de ebriedad, se identificó como elemento de Tránsito.

Sin embargo en cuestión de minutos el conductor de la camioneta y los elementos responsables de su detención ya no se encontraban en el sitio.

Cuerpos de emergencia y protección civil acudieron hasta el sitio del choque, aunque el percance no dejó lesionados. El taquero, identificado como Francisco Sánchez, señaló que al escuchar el choque y ver de reojo que la camioneta se dirigía hacia él, por inercia dio un salto, lo que finalmente hizo que saliera ileso.

Sánchez aseguró sentirse afortunado, pues este domingo viajará a Piedras Negras, Coahuila, de donde es originario, a ver a su pequeña hija de un año de edad. Pese a ello, el alivio poco duró pues descubrió que los clientes se fueron sin pagar e incluso que había faltante en la caja, pues aprovechando la confusión por el accidente, el establecimiento fue robado.