15 de mayo de 2014 / 11:54 a.m.

Monterrey.- La madrugada del jueves en la colonia Independencia, un ama de casa logró ponerse a salvo junto con sus tres pequeños hijos, luego de que dos desconocidos presuntamente arrojaron gasolina en su vivienda y la incendiaron.

El siniestro acabó completamente con una habitación; no hubo personas lesionadas y se desconoce la identidad de los responsables, así como el motivo del ataque.

Los hechos fueron reportados alrededor de la 1:00 de la mañana en el número 1145 de la calle Camino a San Agustín, esquina con Privada José R. Peña.

La señora Nelly Zamarrón Castro, de 38 años, señaló que ya estaba acostada y se disponía a dormir en un cuarto de la parte inferior de la casa, donde sus tres hijos ya estaban dormidos.

Aseguró que escuchó ruidos en el cuarto de arriba, que estaba solo, y al ver por la ventana observó que dos jóvenes rociaban gasolina.

Los desconocidos se retiraron corriendo y enseguida comenzó el fuego, que en unos instantes cubrió por completo el cuarto de tres por cuatro metros.

"Yo lo que hice fue sacar a mis hijos. Ellos ya estaban dormidos y como pude me los llevé para afuera, porque tuve mucho miedo de que la lumbre llegara al cuarto de nosotros", relató Zamarrón Castro.

De esa manera el ama de casa puso a salvo a sus pequeños, identificados como Miguel y Jair, gemelos de 10 años, y Aarón, de tres.

A gritos pidió ayuda a sus vecinos y llamaron a los Bomberos, cuyos elementos, en coordinación con Protección Civil, evitaron que el fuego se propagara al resto de la casa o a otros domicilios.

Al ser entrevistada, la señora expresó que en la vivienda sólo habitan ellos cuatro y uno de sus hermanos, de nombre Leonardo, quien no se hallaba, pues había ido a visitar a otro familiar.

Nelly dijo desconocer quiénes pudieron haber perpetrado el ataque, así como el motivo que tuvieron, pues negó que ella o su hermano Leonardo tuvieran problemas con otras personas.

Declaró que Leonardo trabaja para el Gobierno del Estado, en la Secretaría de Desarrollo Social, y no tiene enemigos, al menos que ella lo sepa.

"No sé por qué pasó esto. Yo sólo vi a dos muchachos, uno que traía pantalón de mezclilla y sudadera blanca. Traía gorra. De repente empezó a oler mucho a gasolina y luego empezó la lumbre", indicó.

Manifestó que toda la vida ha habitado en ese inmueble, que perteneció a su mamá, y nunca ha tenido diferencias con ningún vecino o vecina.

Por tal motivo pidió a las autoridades una investigación efectiva que permita despejar todas las dudas, y que lleve a la identificación y captura de los responsables.

Agustín Martínez