24 de diciembre de 2014 / 12:47 p.m.

Apodaca.- Una pequeña de seis años resultó gravemente lesionada, luego de que la casa donde vive fuera rafagueada con armas de alto poder por al menos dos individuos, quienes tras del ataque se dieron a la fuga entre los locales de un mercado rodante, en el municipio de Apodaca.

Los hechos ocurrieron alrededor de las 23:30 horas  de este lunes en la calle Yuca 809, entre Antiguo Camino a Santa Rosa y Nardo, en la colonia Los Ébanos.

Elementos de Protección Civil de Apodaca atendieron a la menor, de nombre Melany Yareli, a quien llevaron a un hospital de la localidad. Presuntamente la menor presenta un rozón de bala en la cabeza y una de sus piernas fue alcanzada por varios disparos.

Según testigos, hasta ese lugar, donde también había un bebé de apenas tres meses, arribaron varios hombres en un vehículo, del cual no dieron las características. Se apostaron frente al domicilio portando ametralladoras, al parecer AK-47, y abrieron fuego contra la vivienda, donde estaba estacionado un auto Camaro de color rojo con placas del estado de Ohio.

La pequeña que estaba al interior, resultó con varios disparos, por lo que de inmediato al escucharse los gritos de quienes estaban en la vivienda, los individuos se dieron a la fuga.

Afortunadamente el bebé no resultó herido.

El caos se apoderó de clientes y comerciantes del mercado rodante que se encuentra justo frente a la casa atacada, mientras que familiares de la menor le brindaban ayuda.

Fue hasta la llegada de personal de Protección Civil de Apodaca, que se le prestó el debido auxilio, al igual de paramédicos de la Cruz Roja Metropolitana.

Cuando arribaron las autoridades de la Policía de Apodaca, Agencia Estatal de Investigaciones, Fuerza Civil y del Ejército Mexicano, localizaron varios casquillos de armas de alto poder, así como más de 40 disparos en la casa y daños en una camioneta Caravan de un vecino aledaño.

Se espera el informe de las autoridades para saber el móvil del ataque y conocer las actividades del dueño de la casa, pues según

Más tarde, trascendió que las personas que se encontraban al interior de la vivienda, son originarios de Tamaulipas.

Los primeros reportes de las autoridades indican que el jefe de familia de esa casa, Franco Salvador Rodríguez Vargas, de 30 años, se dedica a la venta de automóviles.

Según la Procuraduría de Justicia de Nuevo León, el hombre no sabe la causa del ataque, pues nunca recibió amenazas previas.

Foto: Iram Oviedo

FOTO Y TEXTO: IRAM OVIEDO/YADITH VALDEZ