7 de mayo de 2014 / 12:28 a.m.

Monterrey.- Un delincuente que hace más dos décadas tuvo en jaque a las autoridades porque logró fugarse del Cereso de Apodaca 8 meses después de su inauguración y que pese a haber sido recapturado y sentenciado a 30 años por homicidio, fue nuevamente detenido este fin de semana por delitos contra la salud.

Se trata de Everardo de León Arreola, apodado "El Ñacas", de 49 años, quien está recluido en el penal del Topo Chico.

En esta ocasión, "El ñacas" fue capturado en calles de la colonia Central en Monterrey, donde fue sorprendido con una mochila en la que traía 47 dosis de marihuana, 15 bolsas de plástico y una báscula que ocultaba en una mochila.

Por lo anterior, quedó a disposición de un juzgado colegiado de narcomenudeo, en el que lo procesan por delitos contra la salud en su modalidad de narcomenudeo con fines de venta, y no alcanza su libertad bajo fianza.

Con él fue capturado Roberto de la Cerda Ramírez, quien también enfrenta el mencionado delito.

"El Ñacas" es toda una historia criminal, porque logró fugarse de la desaparecida Policía Judicial, al seguetear los barrotes de las celdas, donde lo habían encerrado para investigarlo por balear a un hombre que finalmente murió.

Después de esos hechos fue recapturado y trasladado al Cereso de Apodaca, donde logró burlar la seguridad y se fugó en 1990, dos años después volvió a ser capturado y sentenciado a la referida pena, en la que posiblemente obtuvo un beneficio, por lo que en la actualidad se encontraba libre y fue nuevamente detenido

Redacción