17 de octubre de 2014 / 01:13 a.m.

García.- Los pequeños Jossiel y Johan son ya dos ángeles del cielo.

Sus cuerpos reposan en el panteón municipal de García, a dos días de la tragedia en la que murieron al incendiarse su casa en la colonia Riveras de Capellanía.

Familiares, amigos y vecinos, los acompañaron en la funeraria San Judas Tadeo, del centro de aquella localidad del poniente.

Entre sus seres queridos queda un hondo sentimiento de impotencia, de inmenso dolor y también de conocer la verdad a fondo.

En voz de la abuela materna, Beatriz Esmeralda Contreras, pidieron a las autoridades concluir con la indagatoria, con el fin de que se esclarezcan los hechos y ellos estén más tranquilos.

"Que investigaran todo a fondo, o sea… pues no. Porque está raro todo. Yo no supe qué fue lo que pasó, porque pues a mí me hablaron al trabajo. Yo vengo del trabajo y vengo en ceros", aseveró la señora.

Todos en la vivienda de la calle Loreto, en Riberas de Capellanía, recordarán a los dos hermanitos de dos y tres años, como unos niños alegres, inquietos y siempre sonrientes.

"Llegaba yo de la fábrica y me esculcaban mi mochila. Me sacaban los dulces, los chicles… Pero que ellos fueran traviesos, no. Eran juguetones", explicó entre sollozos la afligida abuela.

Debido a las precarias condiciones económicas, la familia recibió el apoyo del Ayuntamiento de García para llevar a cabo los servicios funerarios y el sepelio.

"Asimismo, también se le ha apoyado y se les va a seguir apoyando con lo que es un psicólogo, tanto para la niña de siete años (hermanita de las víctimas), como para la mamá y la abuelita", declaró el secretario de Desarrollo Social de García, Ángel Flores Gutiérrez.

Con su experiencia como rescatista e instructor de auxilio personal, el funcionario conminó a los padres de familia a no dejar solos a los niños, y alejarles los objetos peligrosos.

La tragedia de los hermanitos Jossiel y Johan ocurrió la tarde del martes, cuando la mamá de 23 años acudió a dejarle lonche a la escuela a su hija mayor, allá en García.

Dejó a los menores en el cuarto y, por razones que aún investigan las autoridades, comenzó un incendio en la habitación, pero los pequeños no pudieron ponerse a salvo.

FOTO: Agustín Martínez

AGUSTÍN MARTÍNEZ