AGUSTÍN MARTÍNEZ
21 de julio de 2015 / 11:03 p. m.

Pesquería.- Fueron cuatro largos meses los que los primos Luis Ángel y Diego de Jesús lucharon contra la muerte en un hospital de Galveston, Texas.

Jornadas verdaderamente intensas, en las que la única misión para los médicos era sacarlos adelante.

Finalmente el milagro se dio, y los niños, de 4 y 7 años, regresaron a su casa el pasado jueves 16 de julio.

flamazo pesqueria
Para ayudar a los niños de 4 y 7 años puede comunicarse al teléfono 818-021-1920 ya que necesitan pasaporte y visa para regresar a Galveston, Texas, donde habían sido atendidos hasta su regreso el pasado 16 de julio | AGUSTÍN MARTÍNEZ

Cuatro meses han pasado desde aquella tarde de domingo cuando se produjo un flamazo, al momento en que uno de sus vecinos le sacaba el aire a un tanque de gas de 25 kilos, en el patio de su casa, en Pesquería.

“Estaba muy triste, porque estábamos con ellos, y el niño se tardó un mes en terapia intensiva, y el otro tardó varios días allí”, comentó Juana María Santiago Hernández, madre de Luis Ángel Hernández Santiago.

El menor sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en el 75 por ciento de su cuerpo, principalmente en la cara, el cuello, tórax, brazos y manos, de las cuales perdió sus deditos.

El cuidado hacia los dos primos debe ser extremo. Cuentan con medicamento que les brindó el hospital norteamericano, aunque deberán regresar en octubre próximo.

“Igual como les estábamos dando allá: masajes cuatro veces al día. Y tienen que estar con ventilador, para que no tengan que aguantar tanto el calor”, añadió el ama de casa.

Fue por medio de la fundación Michou y Mau como los niños tuvieron acceso a la atención hospitalaria.

Sin embargo, la familia en estos momentos pide apoyo. Es de escasos recursos y los menores no pueden estar expuestos al intenso calor de la canícula.

“No están acostumbrados los niños al calor, y aquí no tenemos clima. Los niños no aguantan el calor. Es muy molesto para ellos, porque traen trajes especiales y no aguantan la comezón”, recalcó Ana Santiago, madre de Diego de Jesús Santiago Hernández.

Ahora más que nunca requieren de la solidaridad de las personas, pues no tienen dinero y deben obtener sus visas y pasaportes para poder viajar en octubre a Galveston, y seguir con su tratamiento.

“Básicamente los niños, más que nada ellos, necesitan mucho apoyo en cuestión económica, alimentación y todo eso”, aseveró la joven señora.

Quien desee ayudar a los pequeñitos Luis Ángel y Diego de Jesús puede comunicarse al teléfono 818-021-1920.

Este siniestro, que dejó además a otras tres personas lesionadas, ocurrió alrededor de las 17:30 horas del domingo 15 de marzo en el número 3025 de la calle Aguascalientes, en la colonia Colinas del Aeropuerto, en Pesquería, Nuevo León.