AGUSTÍN  MARTÍNEZ
8 de July de 2015 / 09:27 PM

Monterrey.- La Agencia Estatal de Investigaciones continúa con las pesquisas para esclarecer los hechos en los que un interno del penal del Topo Chico fue encontrado muerto el pasado lunes.

Hasta la tarde del miércoles la autoridad no había precisado las condiciones en que se dio la muerte, ni tampoco si cuentan con datos de sospechosos.

Por el momento los agentes de la Policía Ministerial han interrogado a reclusos y empleados del centro penitenciario, con el fin de determinar quién o quiénes participaron en el incidente.

Jesús Onésimo Palafox Quezada, de 26 años, fue localizado sin vida en el interior de su celda, y tenía una agujeta atada a su cuello.

El joven estaba a disposición de un juez de control enfrentando cargos por narcomenudeo, luego de que las autoridades ministeriales lo capturaran en el municipio de García.

El arresto se dio en calles de la colonia Hacienda del Sol, durante las primeras horas del viernes 26 de junio, una semana después de la masacre de 10 personas en una agencia cervecera.

Las investigaciones y los despliegues policiacos abarcaron diversas colonias y zonas de García, siendo sorprendido Palafox Quezada en compañía de su pareja cuando conducía una camioneta de pasajeros.

Apodado “El Pollo”, Jesús Onésimo ocultaba en su pantalón 45 pequeños envoltorios de cocaína, mientras que a su acompañante le hallaron en el bolso otras 40 dosis del alcaloide.

Aunque no se les involucró en el multihomicidio, el sujeto y su mujer, de 24 años, fueron turnados ante un juez y el domingo 28 de junio se celebró la audiencia de control de detención.

Durante ese lapso el imputado permaneció detenido en las celdas del Cuartel Alamey de la Policía de Monterrey, y fue el viernes 3 de julio cuando lo trasladaron al penal del Topo Chico.

Tan sólo un fin de semana fue lo que el supuesto narcomenudista estuvo en el reclusorio estatal, pues el lunes por la tarde lo asesinaron al estrangularlo con una agujeta.