2 de abril de 2014 / 10:49 p.m.

 Monterrey.- Los restos del empresario tamaulipeco Miguel Ángel Ortiz, secuestrado en Nuevo Laredo y encontrado sin vida en García, Nuevo León, continúan en el Servicio Médico Forense del Hospital Universitario.

La tarde del martes se presentó uno de sus sobrinos en la delegación del Ministerio Público en dicho nosocomio, pero no presentó documentos para realizar la legal reclamación del cuerpo.

Trascendió que será en el transcurso de las próximas horas cuando los familiares acudan ante la autoridad investigadora para llevar a cabo los trámites legales.

Con respecto a los restos mortales del ex alcalde de Nuevo Laredo, Benjamín Galván Gómez, ya fueron trasladados desde la noche del martes a la fronteriza localidad.

Fue el lunes 31 de marzo cuando la Procuraduría de Justicia de Nuevo León identificó en forma plena los cuerpos, tras la comparecencia de los familiares.

Galván Gómez y Ortiz fueron encontrados sin vida el 28 de febrero en la caja de una camioneta Dodge Ram color blanca, abandonada en una brecha cercana a la comunidad del ejido La Candelaria, en el municipio de García.

Cubiertos con cobijas, los cadáveres presentaban heridas de bala y diversos golpes, aunque entonces se desconocía de quién se trataba.

Para entonces ya era del conocimiento público en Nuevo Laredo la desaparición del ex edil, quien había sido privado de la libertad junto con el empresario cuando salía de una farmacia.

Fue hasta un mes después en que hallaron los cuerpos cuando confirmaron las identidades.

El hallazgo del pasado 28 de febrero se dio tras la captura de un ex militar de nombre Carlos Pérez González, sorprendido en posesión de armas, cargadores y cartuchos de diferentes calibres.

Este sujeto indicó que otros miembros del crimen organizado le entregaron a él y a dos cómplices más la camioneta con los dos cadáveres.

La orden era dejar la unidad y los cuerpos en territorio de Coahuila y el encargado para hacerlo era Oziel Enrique Medina Rangel, alias "El Trompas".

Al no cumplir la orden, pues la camioneta fue dejada en García, Nuevo León, los jefes del grupo delictivo ordenaron asesinar a Medina Rangel, cuyo cuerpo fue arrojado a una noria en el municipio de Salinas Victoria, donde las autoridades encontraron tres cuerpos más.

Agustín Martínez