8 de octubre de 2014 / 10:49 p.m.

García.- Los restos de la joven madre que fue asesinada por su pareja en García no han sido entregados a los familiares, pues la Procuraduría de Justicia espera el resultado de los exámenes periciales para confirmar la identidad de la víctima.

Aunque todos los indicios y evidencias señalan que se trata de María Guadalupe Gallardo Cázares, las autoridades deben confirmar científica y legalmente esa información.

Del mismo modo, los peritos del Servicio Médico Forense tratan de precisar la causa de muerte, pero la autopsia no la ha revelado debido a la avanzada descomposición del cuerpo.

Una fuente del Ministerio Público señaló que, aunque se está frente a un hecho violento, probablemente la necropsia quedará a reserva de estudios patológicos.

Por tal motivo los familiares de la joven no han iniciado los servicios funerarios, pues dichos estudios podrían demorar al menos dos o tres días, o incluso hasta dos semanas.

Mientras tanto, las autoridades continúan con las investigaciones de este lamentable caso, y se esperaba que en cualquier momento el supuesto homicida fuera arraigado.

Se trata de Juan Carlos García, cuyas declaraciones ante el fiscal investigador no han sido reveladas, por formar parte primordial de la indagatoria.

El cadáver de Gallardo Cázares, de 31 años de edad, fue encontrado la tarde del lunes 6 de octubre en el interior de su domicilio, en la calle Hacienda de San Miguel número 149, de la colonia Hacienda del Sol, en el municipio de García.

Los restos estaban dentro de un tambo de 200 litros de capacidad, cubiertos con tierra y arena, en el cuarto de baño de la vivienda.

La mujer tenía dos semanas desaparecida. Durante ese lapso su pareja les hizo creer a los familiares que ella se había ido de viaje a Guadalajara.

Sin embargo, su coartada se vino abajo y cuando fueron a indagar al domicilio, los agentes ministeriales encontraron el cadáver ya en estado de descomposición.

La pareja había procreado una niña que actualmente tiene 10 años de edad. La joven madre, para ayudar en el gasto del hogar, trabajaba en una fábrica de Santa Catarina.

FOTO: Agustín Martínez

AGUSTÍN MARTÍNEZ