14 de marzo de 2014 / 05:46 p.m.

Monterrey.- La policía de Monterrey detuvo a un presunto ladrón que tras apoderarse de un teléfono celular, fue ubicado a través del GPS cuando viajaba en un autobús con destino a la ciudad de Reynosa.

Se estableció que el detenido fue identificado como Jorge Barrego Carrillo, de 30 años de edad, el cual presuntamente se apoderó de un teléfono celular en el área de la central de autobuses.

De acuerdo a las investigaciones, tras el robo del aparato de comunicación personal, el afectado fue identificado como Isaac Grimaldo, de 23 años de edad.

El joven estudiante, solicitó el apoyo de los elementos de la policía regia, los cuales resguardan el inmueble ubicado sobre la avenida colón.

Presuntamente el afectado informó a la policía sobre las características del presunto delincuente y que a través del GPS el teléfono estaba ubicado en un domicilio de la colonia Industrial al norte de Monterrey.

Esto provocó que tres unidades de la mencionada corporación se movilizaran hasta ese punto, donde interceptaron un automóvil de alquiler y revisaron a tres sujetos que viajaban en el vehículo.

Tras una revisión se descartó que los tripulantes tuvieran algo que ver con el robo del teléfono celular.

Posteriormente, los efectivos municipales se trasladaron a otro punto, en esta ocasión sobre la calle Villagrán en el mismo sector, pero al llegar, el inculpado ya se había retirado del lugar.

Una tercera ubicación fue dada a conocer sobre la avenida Madero al oriente, frente al parque Fundidora, por lo que en cuestión de minutos se trasladaron hasta ese punto.

La policía de Monterrey interceptó un autobús de la línea noreste económico 4835, el cual tenía como destino la ciudad de Reynosa, Tamaulipas.

Al detener a marcha del autobús, los policías ingresaron a la pesada unidad y al revisar el interior lograron detener al presunto responsable del robo.

El inculpado fue bajado de la unidad de transporte foráneo y al ser sometido a una revisión, se le encontró en su poder el teléfono celular, guardado en una de sus maletas.

A pesar de que tenía en su poder la evidencia, el inculpado negó los cargos que le imputaba el afectado, asegurando que el teléfono lo había encontrado tirado en el baño de la central de autobuses.

Se estableció que el detenido fue puesto a disposición del ministerio público en turno para que deslinde responsabilidades en torno a los hechos.

Marcial Pasaron