18 de marzo de 2014 / 06:31 p.m.

Monterrey.- Un desconocido "armado" únicamente con un recado asaltó un banco en Escobedo y se apoderó de aproximadamente mil pesos, la mañana del martes en una importante zona comercial.

El sujeto hizo fila durante varios minutos y, tras el robo con violencia moral, se retiró en un taxi donde lo esperaba un cómplice a unos metros de la sucursal.

El incidente fue reportado alrededor de las 10:00 horas en el banco Banamex ubicado en uno de los locales de importante centro comercial de Sendero y Barragán.

Hasta ese sitio, que se localiza a pocos metros de los límites con San Nicolás, se dirigieron elementos de la Policía de Escobedo y de la Agencia Estatal de Investigaciones.

Los agentes ministeriales dialogaron con los testigos, clientes y empleados, mientras los oficiales preventivos efectuaron algunos recorridos en el área en busca de sospechosos.

Los datos preliminares establecieron que el asaltante era delgado, de casi 1.80 de estatura y de tez aperlada. Vestía pantalón de mezclilla y chamarra negra.

Durante algunos minutos hizo fila fingiendo ser un cliente más, pero al llegar su turno en una de las cajas, sacó una pequeña hoja de papel y se la mostró a la cajera.

En un breve escrito le indicaba a la empleada que se trataba de un asalto; que tenía una pistola bajo su chamarra y que le entregara el dinero que tenía a su disposición.

La mujer no tuvo más remedio que entregarle el efectivo, consistente en aproximadamente mil pesos en billetes de diversas denominaciones.

Durante la entrevista con las autoridades, ninguno de los testigos refirió haber observado si el delincuente, efectivamente, portaba un arma de fuego.

Se dio a conocer que tras cometer el atraco, el individuo salió caminando en forma apresurada y, tras quitarse la chamarra, abordó un taxi en el que lo esperaba un cómplice.

Varios taxistas de la base del centro comercial refirieron que el cómplice del asaltante estaba a unos metros de ellos, y vieron que traía una camiseta beige.

Las autoridades investigadoras también cuestionaron al personal de vigilancia y seguridad de la plaza comercial, pero ellos no aportaron datos relevantes.

Durante los últimos asaltos bancarios, el "arma" utilizada por los delincuentes es el ya famoso recado intimidatorio, mediante el que aseguran que portan un arma, o que otros cómplices armados están afuera de la sucursal.

Agustín Martínez