FOTO Y TEXTO: AGUSTÍN MARTÍNEZ
16 de enero de 2015 / 03:16 a.m.

Monterrey.- Las autoridades policiacas investigan un hecho lamentable que quedó al descubierto la tarde del jueves en una vivienda del oriente de Monterrey.

Dos personas de la tercera edad, hermanos, hombre y mujer, fueron encontradas sin vida y con diversos golpes, tras ser víctimas de un aparente robo.

Los hechos trascendieron alrededor de las 15:00 horas en el número 1202-E de la calle 23 de Abril, casi esquina con Jesús M. Garza, en la colonia Madero.

Los hermanos fueron identificados sólo como Roberto y Magdalena, de entre 65 y 70 años de edad, quieres eran solteros y vivían solos.

Fuentes policiacas señalaron que las víctimas estaban en un mismo cuarto y presentaban traumatismos severos en el cráneo y diversas partes del cuerpo.

Se dio a conocer que dentro de la pequeña vivienda había desorden en los muebles y la ropa, además de que la puerta estaba entreabierta al momento del hallazgo.

Fue una vecina que radica por la calle Jesús M. Garza quien se percató de los hechos, luego de asomarse por la ventana de la puerta y ver en el suelo el cuerpo de Roberto.

María de la Luz Aguilar avisó a los encargados de un asilo de ancianos ubicado casi enfrente de la casa, y el personal de esa institución pidió el apoyo de la Cruz Roja.

A su arribo los socorristas descartaron que los hermanos presentaran signos de vida, por lo que salieron de inmediato y notificaron a las autoridades.

Oficiales de la Policía Municipal acordonaron el sitio y esperaron la llegada de los peritos y de los agentes de la Policía Ministerial, para que iniciaran las investigaciones.

Personas que viven en ese sector indicaron que Madga y Tito, como conocían a los hermanos, vivían solos y nadie, ningún familiar, los visitaba.

Magda era vista cuando, a paso muy lento, iba a la tienda a comprar comestibles, mientras Tito se desempeñaba en un puesto de revistas cerca de la Y Griega.

Al parecer ella era pensionada, luego que desde su juventud laborara en una conocida empresa ubicada en la avenida Prolongación Madero.

El cadáver de Roberto quedó en el piso del segundo cuarto, es decir, a siete y ocho metros de la entrada de la casa. Muy cerca estaba el cuerpo de su hermana.

En un principio se suponía que los hermanos habían muerto a causa de una intoxicación por gas, pero casi de inmediato se descartó esa versión.

Por las evidencias que apreciaron los peritos, se presume que los sexagenarios fueron ultimados durante la noche del miércoles o a madrugada del jueves.

Los cuerpos fueron trasladados durante la tarde al anfiteatro del Servicio Médico Forense, donde se espera que familiares las víctimas acudan a reclamarlos.