REDACCIÓN 
12 de octubre de 2015 / 07:21 p.m.

Monterrey.- A poco más de un mes de haberse convertido en el único testigo y sobreviviente de la tragedia familiar que provocó Andrómeda Elisa Cordero Flores, el pequeño Jesús Saíd fue dado de alta por los médicos que lo atendían en un hospital particular a donde ingresó el pasado 7 de septiembre.

El niño, de 6 años de edad, se recuperó de las lesiones cortantes que le causó su mamá, cuando intentó asesinarlo en su domicilio ubicado en la colonia Rincón de las Cumbres, en Monterrey.

Luego de unas horas de haber sido hospitalizado, Jesús Sait señaló a Andrómeda Cordero como la principal responsable de las lesiones que sufrió y de la muerte de sus dos hermanitas Laisha Campos Cordero y Keyla Elizabeth, de 4 meses y 2 años.

Aunque, aparentemente, el niño padece un leve trastorno de autismo, pudo comparecer ante el agente del Ministerio Público que integra la carpeta judicial del caso y ante quien confirmó la probable responsabilidad de la mujer que hace seis años le había dado la vida.

Por esos hechos y la versión que dio el principal testigo, actualmente, Adrómeda Elisa enfrenta un juicio en el que es considerada presunta responsable de los delitos de doble homicidio calificado, tentativa de homicidio y violencia familiar.

La presunta homicida se encuentra recluida en el penal del Topo Chico, donde permanece bajo vigilancia permanente, porque aparentemente puede volver atentar contra su vida como lo hizo el día que atacó a los pequeños que procreó con el abogado Jesús Campos.

Ahora, el litigante, está a cargo directamente de la salud y la atención del pequeño Jesús Sait.

Pues, de acuerdo a una fuente, el profesionista lo mantiene a su lado, mientras verifica asuntos que tiene pendientes en el Palacio de Justicia de Monterrey.