23 de agosto de 2014 / 02:24 p.m.

Monterrey.- El líder de la banda que secuestró a la educadora estuvo relacionado con uno de los principales orquestadores del ataque al casino Royale, pero recuperó su libertad en enero del 2013 porque ganó un amparo que confirmaron los magistrados del segundo Tribunal Colegiado en Materia penal del Cuarto Circuito.

Luis Ángel Hernández Saldívar, apodado "El Rino", fue detenido por segunda ocasión en marzo del 2012 por su supuesta participación en el secuestro de dos empresarios, a quienes plagiaron por órdenes de Roberto Carlos López Castro, apodado "El Toruño".

López Castro permanece recluido en un penal federal en espera de la sentencia por su participación en el ataque al centro de apuestas.

Fue el mismo Luis Ángel Hernández quien delató al "Toruño" cuando fue detenido junto con su primo Fernando Arturo Ortiz Hernández.

En abril de ese año, "El Rino" y su primo fueron trasladados al penal del Topo Chico donde quedaron a disposición del juez tercero, quien les inició un proceso por privación ilegal de la libertad en su carácter de secuestro y agrupación delictuosa.

Pero, los primos se inconformaron y promovieron un amparo contra el auto de formal prisión, en el juzgado quinto de distrito.

Dicho juez federal les otorgó la protección porque resolvió que su confesión no era suficiente prueba para acreditarles su responsabilidad en los mencionados delitos, los cuales no fueron sustentados por la Procuraduría de Justicia.

Esa resolución fue confirmada por los magistrados de dicho tribunal y el 23 de enero del 2013, Luis Ángel Hernández y su primo quedaron en libertad.

Esa liberación se sumó a la primera que obtuvo en abril del 2011, al ser favorecido con una condena condicional después de recibir una sentencia de tres años y nueve meses de prisión por equiparable al robo de un vehículo Accord, modelo 2009.

Por ese delito, Luis Ángel fue detenido en marzo del 2011 con Ernesto Leonel Garza de la Fuente, pero ambos pagaron una fianza de 7 mil pesos para cubrir la condena condicional que alcanzaron por la pena que les habían impuesto, también en el juzgado tercero de Monterrey.

FOTO: Archivo

REDACCIÓN