AGUSTÍN MARTÍNEZ
6 de noviembre de 2017 / 08:26 p.m.

MONTERREY.- El pequeño Jonathan Jair es ya un ángel más en el cielo. Atrás quedaron su sonrisa, su alegría y sus ocurrencias.
Hoy sólo quedan los gratos recuerdos de este niño, que iluminó por dos años aquel hogar en la colonia Valle de San Blas, de García.

El atropello que acabó con su vida el pasado fin de semana vino a enlutar a todo el barrio de las calles Doctor Piñeyro y Doctor Manuel Martínez.

Hasta ahora sigue prófugo el conductor de la camioneta que participó en el accidente.

“Sí, no nos han dicho nada las autoridades. De hecho, la persona que atropelló a mi nieto huyó. No se detuvo. Le pasó una llanta, y luego le pasó la otra”, comentó la señora María de Jesús Contreras, abuela del menor.

Ellos exigen justicia: que el Ministerio Público realice una adecuada investigación y dé con el supuesto homicida imprudencial.

“La persona andaba tomada. De hecho iban su esposa y un bebé con él. No sabemos por qué se fue. Yo lo único que pido es que se haga justicia, porque no puede quedar esto impune”, reiteró el ama de casa.

Con el adiós de Jonathan Jair, parece haberse ido la ilusión en aquella casa de Valle de San Blas. Era el menor de cuatro hermanos, y vendría un hermanito la próxima primavera.

“Era un niño muy alegre y muy contento. Siempre estaba sonriendo. Siempre dando besos a todos. Es una gran pérdida. Es algo irreparable”, expresó, desconsolada, la abuela.

Los deudos le enviaron un mensaje al conductor, con la esperanza de que recapacite y se entregue.

“Que, si tiene consciencia y tiene hijos, afronte las consecuencias de sus actos. Porque si no los afronta y anda huyendo, no va a dormir tranquilo, porque yo se que él se dio cuenta de lo que hizo”, puntualizó.

La tragedia ocurrió el sábado 4 de noviembre frente a la vivienda del bebé, en la calle Doctor Manuel Martínez.

Jonathan Jair Fuentes Galván estaba en la banqueta, afuera de la casa, mientras su mamá, Celia María Galván Contreras, platicaba con su vecina de enfrente.

De pronto las dos señoras gritaron al mismo tiempo, al ver que circulaba una camioneta tipo Yukón color blanco.

Intentaron indicarle al niño que no se atravesara, pero la reacción inocente de él fue precisamente correr, por lo que terminó atropellado.

Mientras el conductor se dio a la fuga, la víctima fue trasladada a la clínica del IMSS en García, pero llegó sin signos vitales.
Testigos del accidente anotaron las placas de la camioneta, siendo ubicado el domicilio en un sector aledaño de Valle de San Blas, pero no encontraron al dueño.


pjt