27 de septiembre de 2014 / 01:20 p.m.

 

Monterrey.- El policía de Fuerza Civil que es procesado por asesinar al golfista del municipio de Allende, promovió un amparo contra el auto de formal prisión que le impuso el juez primero penal de Monterrey por considerarlo presunto responsable del delito de homicidio calificado.

Irving Jiménez Galicia solicitó la protección de la justicia federal en el juzgado tercero de distrito en materia penal.

Con ese juicio de garantías que inició con ayuda de su abogado particular, el servidor público estatal pretende acreditar que en cumplimiento de su deber, cuando él y sus compañeros le marcaron el alto a Rolando García Sánchez, de 32 años de edad, quien supuestamente en lugar de detener la marcha de su vehículo, inició una persecución.

Fue el pasado 11 de septiembre, cuando Jiménez Galicia fue notificado de la resolución en la que el juzgador le resolvió el auto de formal prisión que lo mantiene recluido en el Cereso de Apodaca.

En esa resolución, el juzgador consideró que la Procuraduría de Justicia había reunido suficientes pruebas para procesar al uniformado estatal por el homicidio que protagonizó el pasado dos de agosto.

De acuerdo a las investigaciones que realizaron los elementos del grupo de homicidios de la Agencia Estatal de Investigaciones, ese día, García Sánchez había asistido a una competencia de golf y supuestamente regresaba a su domicilio ubicado en el municipio de Allende.

Pero, en el trayecto, se topó a los integrantes de una familia que aseguraron los amagó con un arma de fuego que portaba, por lo que solicitaron el apoyo de Irving Jiménez y los compañeros con los que realizaba un recorrido de rutina por el lugar.

Al recibir el reporte de esa familias, los policías iniciaron la búsqueda del vehículo el cual detectaron circulando por la carretera Nacional, por lo que le marcaron el alto.

Sin embargo, el jugador de golf inició una persecución que concluyó en dicha rúa a la altura del fraccionamiento La Rioja, donde los policías le hicieron varios disparos a su auto y uno de ellos se incrusto en su cabeza. 

FOTO: Especial

REDACCIÓN