AGUSTÍN MARTÍNEZ
1 de marzo de 2017 / 06:22 a.m.

GARCÍA.- Durante los últimos seis años y mientras vivió en unión libre con Joel Antonio, Carolina estuvo era adicta a las drogas.

La tarde del lunes la encontraron muerta en un despoblado aledaño a su colonia, en el municipio de García, y sus familiares exigen a las autoridades que realicen una investigación a fondo.

“Todo pasó muy raro, y no nos dicen nada. Ahorita estamos en el Hospital Universitario, y nada más nos dicen (en el Ministerio Público) que se va a tardar como un mes y medio (la investigación), y así sin decirnos qué fue lo que pasó”, comentó Miguel Ángel Galindo, sobrino de la fallecida.

Carolina Galindo Alvarado, de 32 años, falleció poco después del mediodía del lunes, cuando se encontraba en un arroyo a unos 300 metros de su casa, en compañía de su pareja, Joel Antonio Bautista Roque, de 27 años.

Los hechos ocurrieron entre la vía a Saltillo y la carretera a Icamole, frente a la colonia Las Alamedas, en García. Galindo Alvarado habitaba en la calle Plaza Imán, en el referido asentamiento.

“No, pues la verdad yo sí, por mi parte y de mi tía, que es hermana de ella, nosotros pensamos que sí debería haber una investigación hacia él. Porque las cosas, como le digo, estuvieron muy raras, y si hizo algo pues que lo pague, porque no es justo”, reiteró el familiar.

Carolina vivió con Joel los últimos seis años de su vida. Dicen que él la indujo al vicio.

A diario ambos inhalaban solventes, lo que fue deteriorando su salud con el paso de los meses, al grado de que la mujer ni siquiera podía sostenerse en pie.

“Nosotros quisimos ayudarle a mi tía Carolina y, en realidad, pues no quiso acceder. Este chavo, más que nada, le llevaba el mugrero hasta ahí, pero ella en realidad ya ni podía”, puntualizó Miguel Ángel Galindo.

En torno a este caso la Procuraduría no ha determinado la causa de muerte. La prueba quedó pendiente a reserva de estudios de Patología.

Aunque el cadáver de la joven presentaba escoriaciones en la frente y en el tórax, dichas lesiones eran superficiales, causadas probablemente al caer de su propia altura.

Hasta el martes por la tarde Bautista Roque permanecía bajo investigación, tras ser interrogado por los elementos de la Policía Ministerial.

Él ha declarado que al momento del fatal desenlace su pareja simplemente se desvaneció, negando en todo momento haberla agredido.