IRAM OVIEDO
2 de abril de 2016 / 08:06 a.m.

Monterrey.- Tres muertos, dos de ellos menores de edad y once personas lesionadas, fue el saldo trágico de la volcadura de una camioneta que era manejada por una mujer que circulaba a exceso de velocidad con niños en la caja de la unidad, cuando regresaban de la Presa La Boca y se dirigían a Guadalupe.

El accidente ocurrió alrededor de las 23:00 horas de este viernes en la avenida Eugenio Garza Sada, a la altura de la colonia Jardines de la Estanzuela, al sur de Monterrey.

Como presunta responsable de los hechos, fue señalada Silvia Adriana Sánchez Aguilar, quien resultó lesionada y manejaba una camioneta Honda con matrícula RH-87-240.

Luego de perder el control en una curva cuando circulaba de sur a norte por la carretera Nacional ya entrando a Eugenio Garza Sada, brincó el camellón central e impactó una camioneta BMW que se dirigía a Santiago, Nuevo León.

En el percance participó de manera involuntaria otra unidad y un automóvil Volkswagen que era conducido por Santos Uresti, quien fue detenido por uno de los cuerpos que salió "volando" impactó su coche en la parte frontal.

De acuerdo a las indagaciones, la conductora es dueña de un depósito en la colonia Tierra Propia, en Guadalupe.

En la caja de la camioneta viajaban varios menores divirtiéndose, pero cuyos cuerpos salieron "volando".

A un lado de la camioneta quedó el cadáver de una jovencita de 14 años de edad, mientras que frente al auto compacto falleció un niño de 10 años.

Un mayor de edad, quien no fue identificado fue trasladado de emergencia hacia el Hospital Universitario, pero minutos después también falleció.

Paramédicos de la Cruz Verde Monterrey, Cruz Roja Metropolitana y de una ambulancia particular, auxiliaron a los lesionados.

Algunos de los heridos fueron identificados como Miguel Ángel Zapata Álvarez, de 11 años de edad, Daniel, de dos años, Jesús Roberto Martínez Ramírez, de 13 y Josefina González Ramírez, de 15, todos tripulantes de la camioneta Honda y quienes viajaban en la caja de la misma.

Después del percance la vialidad se vio trastocada por completo al cerrarse los carriles de Monterrey hacia Santiago.

Fue necesario que se cerraran unos minutos los carriles hacia Monterrey para que las ambulancias circularan en contra y llegara el auxilio necesario, mientras algunos automovilistas detuvieron su marcha para ayudar a los lesionados.

Personal de Protección Civil de Monterrey coadyuvó en las acciones incluso con la presencia del director Erick Cavazos ante la magnitud del accidente, al igual que elementos de Bomberos Nuevo León.

Elementos de Servicios Periciales de la Procuraduría de Justicia comenzaron a realizar las indagaciones al respecto.

Los cadáveres de los dos niños fueron llevados al anfiteatro del Hospital Universitario.