AGUSTÍN MARTÍNEZ
7 de noviembre de 2017 / 07:13 p.m.

MONTERREY.- Durante los últimos meses, la delincuencia ha convertido en uno de sus principales objetivos las sucursales de una cadena de farmacias en la zona metropolitana.

Tan sólo en el lapso de una hora, en San Nicolás, la tarde del lunes tres locales de la misma firma fueron blanco de los asaltantes, quienes lograron apoderarse de un monto total superior a los 22 mil pesos.

El primero de los atracos fue cometido alrededor de las 13:40 horas en la avenida Lerdo de Tejada número 767, en la colonia Tabachines. El monto de lo robado fue de 8 mil pesos en efectivo.

Fueron dos sujetos los que consumaron el hecho utilizando una pistola, con la que amagaron a la cajera para llevarla hasta la bodega, donde además le propinaron un golpe a la encargada.

Tras obligarla a abrir las gavetas, los desconocidos se llevaron el dinero en una bolsa. El sujeto que portaba el arma de fuego tenía entre 35 y 40 años de edad, era delgado y moreno, 1.65 de estatura, y vestía pantalón azul de mezclilla y camiseta blanca.

El segundo hecho tuvo lugar 40 minutos después, pero en una sucursal ubicada en la avenida Concepción Barragán y Caoba, en la colonia Portal de Anáhuac, a seis kilómetros del primer incidente.

Trascendió que, por las características y vestimenta de los asaltantes, así como por la forma en la que operaron, las autoridades suponen que se trata de las mismas personas.

Estos sujetos, uno de ellos armado con una pistola, amagaron a una cajera y sometieron al guardia, a quien despojaron de sus esposas y lo maniataron por la espalda, para llevarse 11 mil 200 pesos.

Finalmente, a las 14:40 horas fue cometido otro robo con violencia en la farmacia que se localiza en la avenida Acapulco esquina con Tuxpan, en la colonia La Fe.

En ese sitio, dos desconocidos que traían un cuchillo ingresaron al local, amenazaron a dos cajeras y robaron 3 mil pesos en efectivo, en presencia de un cliente que estaba pagando mercancía.

Los maleantes salieron del inmueble tras darse cuenta de que una de las trabajadoras accionó la alarma, pero aún así se dieron el tiempo de abrir dos cajas registradoras y tomar el dinero.


pjt